La Corte Constitucional de Corea del Sur ratificó este viernes, 4 de abril, de manera unánime la destitución del presidente Yoon Suk Yeol, expulsándolo permanentemente de su cargo por su declaración de la ley marcial en diciembre pasado.
En el fallo, adoptado con el voto a favor de los ocho jueces constitucionales, la máxima instancia judicial surcoreana determinó que la ley marcial fue aplicada sin justificación suficiente, por lo que ratificó la inhabilitación de Yoon que ya había sido votada por la Asamblea Nacional.
El veredicto, leído por el presidente interino del tribunal, Moon Hyung-bae, y transmitido en directo por televisión, tiene validez inmediata y vuelve obligatoria la celebración de elecciones presidenciales anticipadas para elegir al sucesor de Yoon en un plazo no mayor de 60 días, lo que hace que muchos prevean su celebración el venidero 3 de junio.
En su sentencia, el Tribunal Constitucional argumentó que el presidente utilizó las fuerzas armadas con fines políticos, lo que constituyó una grave transgresión de la neutralidad política del Ejército y de su deber como comandante en jefe, y recordó que algunos diputados “tuvieron que escalar muros” para poder acceder al Parlamento cuando estaba rodeado por las tropas.
Yoon permanecía en el cargo, aunque despojado de sus funciones, desde de que el Parlamento votara su inhabilitación el 14 de diciembre a raíz de la ley marcial, en una sesión extraordinaria que quedará en la memoria de los surcoreanos junto a la convulsa noche del 3 de diciembre, seguida de otros momentos insólitos y sin precedentes en su historia democrática.
El caso se centraba en si Yoon había violado la ley por medio de cinco acciones principales: la declaración de la ley marcial, la redacción del decreto de la ley marcial, el despliegue de tropas a la Asamblea Nacional, una redada en la Comisión Electoral Nacional y el intento de arrestar a políticos.
El tribunal admitió todos los cargos, incluido el de que Yoon no cumplió los requisitos legales para poder declarar la ley marcial.
De conformidad con la Constitución, un presidente puede declarar la ley marcial durante una guerra o alguna emergencia nacional equivalente.
Yoon justificó la declaración acusando a la principal oposición, el Partido Democrático (DP), de paralizar los asuntos estatales, debido a sus repetidas destituciones de funcionarios de su Administración, y por su intento de reducir el presupuesto nacional.
Para la ratificación de la destitución era necesario un voto a favor de al menos seis de los magistrados del tribunal, compuesto actualmente por ocho jueces.
En un discurso público a la nación, el presidente en funciones y primer ministro, Han Duck-soo, se comprometió a hacer los mayores esfuerzos para que las próximas elecciones anticipadas logren asegurar una transición sin problemas a la próxima Administración.
Fuentes: EFE, CNN