El Ministerio del Interior confirmó la deportación de dos ciudadanos extranjeros señalados por presuntos vínculos con organizaciones terroristas internacionales y redes delictivas. La acción se ejecutó mediante un trabajo articulado entre la Subsecretaría de Migración y la Policía Nacional, a través de la Brigada Anticriminal (BAC), con apoyo de unidades de inteligencia.
Las autoridades indicaron que ambos “representaban una amenaza para la seguridad pública”, por lo que se aplicaron disposiciones contempladas en la Ley Orgánica de Movilidad Humana.
Presunto miembro de Hezbolá
Uno de los deportados es un ciudadano de nacionalidad siria, señalado como presunto integrante de la organización Hezbolá. Según el Ministerio del Interior, el individuo ingresó al país de manera irregular y figura como objetivo de interés para Estados Unidos.
Además, la cartera de Estado alegó que el extranjero registra antecedentes por tráfico internacional de drogas y mantiene una alerta por presunto financiamiento a organizaciones terroristas.
El ministro del Interior, John Reimberg, señaló que el hombre habría liderado una red de narcotráfico que operaba mediante cómplices en aeropuertos, en un caso que data de 2005.
“Llegaron a mover millones de dólares que aportaban recursos directamente a este grupo terrorista”, afirmó el funcionario en su cuenta de la red social X.
Presunto clérigo iraní
En horas de la tarde del mismo día, las autoridades confirmaron la detención de un ciudadano iraní identificado como presunto clérigo, quien estaría vinculado a redes de financiamiento y apoyo logístico a organizaciones internacionales.
De acuerdo con la información oficial, este individuo tendría conexiones con un presunto testaferro de Leandro Norero y con un integrante de las Fuerzas Quds.
La aprehensión de ambos extranjeros se realizó en un operativo conjunto entre la Subsecretaría de Migración y la Policía Nacional, mediante la Brigada Anticriminal (BAC) y unidades de inteligencia.




