Un nuevo hecho de violencia sacudió la tarde del martes 24 de junio a la cárcel de Riobamba. Noé Salcedo Bonilla, hermano de Daniel Salcedo, resultó herido durante una riña al interior del centro penitenciario, según confirmó el jefe de la Policía Judicial en esa provincia.
El incidente obligó a un fuerte despliegue militar y policial. Carros blindados custodiaron el perímetro del centro carcelario y agentes cerraron las vías cercanas mientras se ejecutaban operativos de control. Desde los alrededores del recinto, vecinos reportaron múltiples detonaciones. La tensión en el sector creció rápidamente cuando trascendió que una persona había sido trasladada al hospital con lesiones.
El jefe policial detalló que Noé Salcedo tenía varias heridas, aunque se encontraba estable. Aún se investiga si sufrió impactos de bala u otro tipo de lesiones.
El suceso ocurre apenas días después del traslado de Daniel Salcedo a esa misma cárcel. El recluso, con varias condenas en su historial, fue llevado desde La Roca hasta Riobamba el domingo 23 de junio. Su presencia en ese centro penitenciario ya había encendido las alertas, debido a los antecedentes de fugas y descontrol registrados allí.
En enero de este año, 30 internos escaparon de la cárcel de Riobamba, entre ellos Fabricio Colón Pico, vinculado a estructuras delictivas. Aquella evasión evidenció fallas estructurales en la seguridad del penal.
Hasta el cierre de esta edición, el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI) no había emitido un pronunciamiento oficial sobre los hechos registrados en el centro carcelario.
La situación refuerza la percepción de que el sistema penitenciario sigue siendo uno de los frentes más críticos de seguridad para el Estado. La presencia de figuras vinculadas a tramas de corrupción y crimen organizado dentro de recintos vulnerables añade más presión a un sistema en permanente crisis.




