El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un crédito de $400 millones para impulsar el “Programa de Fortalecimiento Institucional para la Prevención y Respuesta a la Violencia y la Criminalidad”, una iniciativa que el Gobierno ecuatoriano ejecuta desde 2024 para hacer frente al crimen organizado y reforzar las instituciones de seguridad y justicia. Sin embargo, no se conoce en qué se invertirá los recursos.
Este financiamiento se canaliza bajo la modalidad de Préstamo Programático de Apoyo a Reformas de Política Pública, lo que permite avanzar con una estrategia integral que abarca tanto la intervención en zonas de riesgo como el fortalecimiento institucional.
En agosto de 2024, Ecuador acogió en Guayaquil la Cumbre Latinoamericana de Seguridad, evento que derivó en la creación de la Alianza para la Seguridad, Justicia y Desarrollo. Esta alianza regional trazó una hoja de ruta compartida para enfrentar la violencia desde una perspectiva integral. Las líneas de acción se centraron en prevenir el reclutamiento de menores por parte de grupos criminales, combatir el lavado de activos, desmantelar redes de minería ilegal, impulsar la extinción de dominio e integrar la cooperación policial entre países de la región.
El BID reconoció los esfuerzos del Gobierno ecuatoriano por abordar la crisis de seguridad con una mirada estructural que prioriza la prevención social y la consolidación del sistema de justicia. La institución financiera subrayó la necesidad de respuestas sostenidas y coordinadas que no solo reaccionen ante los hechos violentos, sino que ataquen las causas profundas del delito.
El crédito permitirá financiar reformas y acciones orientadas a mejorar la capacidad operativa del sistema de seguridad, profesionalizar a las fuerzas del orden y ampliar las redes de protección social, en especial para los jóvenes más vulnerables al reclutamiento criminal.
Con esta operación, Ecuador consolida una estrategia nacional contra el crimen organizado con respaldo financiero y técnico internacional.




