En un llamado urgente a la comunidad internacional, la canciller Gabriela Sommerfeld instó el jueves, 25 de septiembre, a reformar el sistema multilateral de las Naciones Unidas para que reconozca al crimen organizado transnacional como una amenaza directa a la paz y seguridad internacional. La intervención tuvo lugar durante su participación en la Asamblea General de la ONU, en representación del presidente Daniel Noboa.
“El crimen organizado provoca consecuencias similares a los conflictos armados en lo económico, político y social”, advirtió Sommerfeld, al destacar que Ecuador enfrenta una guerra no declarada contra redes criminales internacionales que operan con total alcance global. “No hablamos de bandas locales. Estas redes mueven toneladas de droga, trafican armas, personas y hasta órganos humanos”, puntualizó.
Una guerra contra el narcoterrorismo
La ministra recordó que, frente al auge de la violencia y la penetración del narcotráfico, el Gobierno de Noboa declaró en enero de 2024 al país en conflicto armado no internacional y designó como grupos terroristas a las bandas criminales que operan dentro del territorio. Muchas de estas organizaciones tienen nexos con los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación en México, y con la mafia albanesa, a quienes suministran cocaína proveniente principalmente de Colombia.
“Ecuador no buscó esta guerra, pero por su ubicación geográfica, se encuentra en la primera línea de batalla contra el crimen organizado transnacional”, afirmó Sommerfeld. La canciller enfatizó que el país ha sido obligado a redirigir recursos y esfuerzos estatales para enfrentar una amenaza que socava la gobernabilidad, alimenta la corrupción y erosiona las perspectivas de desarrollo.
Resultados y cooperación internacional
Sommerfeld destacó que el país alcanzó un récord histórico en decomisos de droga, con 294 toneladas incautadas en 2024, como resultado de operativos intensificados y acciones coordinadas entre fuerzas del orden. “Ecuador está poniendo al ciudadano en el centro de su política de seguridad”, subrayó.
En este contexto, la ministra anunció que el próximo 16 de noviembre se celebrará un referéndum nacional que incluirá reformas clave, entre ellas la posibilidad de permitir nuevamente bases militares extranjeras en el país, como una medida para fortalecer la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico.
“Estos puntos estratégicos permitirán monitorear y controlar actividades criminales que no conocen fronteras”, explicó.
Un multilateralismo que se adapte a los nuevos desafíos
La representante ecuatoriana sostuvo que el sistema multilateral actual no ha sido capaz de enfrentar de forma eficaz las nuevas amenazas globales, como el crimen organizado. “El multilateralismo debe evolucionar, ser más innovador, inclusivo y representativo”, dijo, reiterando que Ecuador propone redefinir el concepto de seguridad internacional para incluir fenómenos que, como el narcotráfico, tienen un impacto destructivo similar al de una guerra.
Sommerfeld cerró su intervención con un llamado firme: “Ningún país puede enfrentar solo esta amenaza global. Necesitamos coordinación, acuerdos de cooperación, asistencia financiera y tecnología”, concluyó.
Fuente: EFE




