El Ejército Ecuatoriano desmanteló ocho campamentos de minería ilegal en el sector de San Lorenzo, provincia de Esmeraldas, una zona estratégica ubicada en la frontera con Colombia. De acuerdo con el Ministerio de Defensa, las Fuerzas Armadas ejecutaron operaciones sostenidas para combatir esta actividad ilícita, considerada una de las principales fuentes de financiamiento de organizaciones criminales que operan en el país.
Durante la intervención, los soldados ingresaron a los campamentos, destruyeron maquinaria e infraestructura y neutralizaron puntos logísticos mediante detonaciones controladas. Según Defensa, estas acciones afectaron de manera directa la estructura económica de los grupos que operaban en la zona fronteriza.
Las operaciones militares contra la minería ilegal han aumentado en los últimos meses, especialmente tras el asesinato de once soldados el 9 de mayo, durante una emboscada ocurrida en la Amazonía. Ese ataque fue atribuido a los Comandos de la Frontera, una facción disidente de la exguerrilla de las FARC que mantiene presencia en corredores fronterizos.
Las Fuerzas Armadas también han intervenido otros enclaves de minería ilegal en el país, entre ellos Buenos Aires, en Imbabura, un sector que durante años se mantuvo fuera del control estatal y donde el Gobierno anunció el “fin” de esta actividad en octubre pasado.
Según las autoridades, organizaciones como los Comandos de la Frontera han formado alianzas con bandas criminales ecuatorianas, entre ellas Los Lobos, para explotar territorios ricos en oro y otros minerales. Uno de los puntos más conflictivos es Alto Punino, ubicado a unos 60 kilómetros de la frontera con Colombia, donde ocurrió la masacre de los once militares en mayo de 2025.
Las Fuerzas Armadas reiteraron que mantendrán operaciones permanentes para desarticular estas estructuras y recuperar zonas afectadas por la minería ilegal, una actividad que continúa alimentando economías criminales a ambos lados de la frontera.




