El fenómeno de El Niño se mantiene activo y fortalecido en Ecuador, con un calentamiento persistente del océano Pacífico oriental y señales iniciales de una respuesta atmosférica en el Litoral. Para octubre se esperan lluvias por encima de lo normal y existe una alta probabilidad de crecidas y desbordamientos hasta el 15 de octubre.
Así lo señala el Resumen Técnico del Evento El Niño, con fecha 1 de octubre de 2026, elaborado por el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (ERFEN Ecuador).
El organismo advierte que el calentamiento del mar podría persistir y generar una mayor respuesta atmosférica en el Litoral conforme avance la estación lluviosa. De intensificarse las precipitaciones, también aumentaría el riesgo de inundaciones en las zonas que ya han mostrado mayor sensibilidad.
Lluvias y tormentas entre el 10 y 15 de octubre
Para octubre, las previsiones apuntan a precipitaciones superiores a los niveles normales en el Litoral, con una mayor probabilidad de lluvias y tormentas entre el 10 y el 15 de octubre.
Además, hasta el 15 de octubre existe una alta probabilidad de crecidas y desbordamientos, principalmente en sectores del centro y norte del Litoral.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) identificó una etapa inicial de transición y acoplamiento atmosférico en la región Costa como respuesta al calentamiento del Pacífico.
Según el reporte, el incremento de la humedad, las bajas presiones y las anomalías de viento del oeste han favorecido la convección. A esto se suma la influencia de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) y de la Oscilación de Madden-Julian (MJO).
Guayaquil tuvo su septiembre más lluvioso desde 1961
Los efectos de las precipitaciones ya se reflejan en varias zonas del país. Guayaquil registró el septiembre más lluvioso de su serie histórica desde 1961, según el informe.
En todo el Litoral se contabilizaron 131 eventos asociados a las lluvias y 13.303 personas impactadas, con corte al 30 de septiembre.
ERFEN advierte que una mayor frecuencia e intensidad de las precipitaciones podría elevar el riesgo de crecidas, desbordamientos e inundaciones.
En contraste, la Sierra y la Amazonía podrían registrar lluvias normales o deficitarias, situación que limitaría los aportes de agua hacia las cuencas hidroeléctricas.
Temperatura del mar registra fuertes anomalías
Las condiciones oceánicas también muestran el fortalecimiento del evento. Al 23 de septiembre, las anomalías de temperatura superficial del mar alcanzaron +3,1 °C en la región Niño 3.4 y +4,7 °C en Niño 1+2.
El nivel del mar, además, presentó anomalías de aproximadamente 40 centímetros alrededor de Galápagos y 35 centímetros frente a la costa ecuatoriana.
Un crucero regional confirmó la acumulación de calor en profundidad y detectó la isoterma de 20 °C entre los 100 y 120 metros, junto con una surgencia debilitada y un menor aporte de nutrientes hacia la superficie.
El Niño también genera cambios en la pesca
Las condiciones del océano ya muestran efectos sobre algunas especies. Frente a agosto, los desembarques de pinchagua aumentaron 102 % y los de botella 9 %, mientras que los de macarela disminuyeron 84 %.
La merluza, en cambio, mantuvo una disponibilidad muy baja para la flota artesanal. Las actuales condiciones también favorecen al camarón pomada, aunque ERFEN advierte que un calentamiento que supere su rango favorable podría revertir esa situación.
El organismo mantiene el estado de “El Niño declarado en Ecuador” y señala que el evento continúa activo y fortalecido. La evolución de las condiciones atmosféricas será determinante para establecer la magnitud de sus efectos durante el avance de la estación lluviosa.




