El embarazo adolescente se redujo a la mitad en los 20 planteles educativos municipales, como resultado directo de la incorporación de la Educación Integral de la Sexualidad (EIS) en el currículo escolar. Así lo informó el Municipio de Quito.
Según cifras de la Alcaldía capitalina, durante el año lectivo 2022-2023, se registraron 48 embarazos en adolescentes; para el período 2023-2024, la cifra descendió a 24. En el ciclo actual, 2024-2025, solo se han detectado 14 casos: tres en niñas de 10 a 14 años y once en adolescentes de 15 a 19.
La EIS ha permitido que miles de estudiantes accedan a conocimientos clave sobre derechos sexuales y reproductivos, métodos anticonceptivos, autoestima y la importancia de construir un proyecto de vida.
El alcalde Pabel Muñoz destacó la importancia de este avance. “Hemos logrado reducir a la mitad los embarazos en adolescentes. Y lo más importante: muchas chicas que quedaron embarazadas el año anterior no abandonaron sus estudios”, afirmó.
Cinco unidades educativas municipales, Benalcázar, Cotocollao, Julio Moreno, Manuel Cabeza de Vaca y Nueve de Octubre, no reportan embarazos en lo que va del año.
Estrategias implementadas: educación, prevención y liderazgo
El Municipio ha ejecutado una estrategia integral centrada en tres ejes: educación sexual, prevención de violencia y liderazgo estudiantil.
En todos los planteles se imparten Talleres de Salud Sexual y Reproductiva, donde los estudiantes aprenden sobre derechos sexuales y reproductivos, uso adecuado de métodos anticonceptivos, autoestima y desarrollo personal. Estos espacios buscan empoderar a las y los adolescentes con información confiable y herramientas para tomar decisiones conscientes.
A esto se suman las Escuelas de Liderazgo – Voceros y Voceras, donde adolescentes son formados como líderes dentro de sus comunidades escolares. Su rol es clave en la prevención de la violencia y la promoción activa de la educación sexual entre sus pares.
En paralelo, la municipalidad estableció un protocolo para el manejo de casos de violencia sexual, en coordinación con las Unidades Metropolitanas de Salud. Este sistema garantiza atención inmediata, notificación adecuada y restitución de derechos para las y los estudiantes afectados.
La educación sexual integral se aplica bajo un enfoque estratégico que abarca no solo la prevención del embarazo adolescente, sino también la erradicación de la violencia basada en género y el fortalecimiento del proyecto de vida de cada estudiante.




