La empresa Furukawa emitió un comunicado este sábado, 7 de diciembre, a través de su red social X, rechazando la sentencia emitida por la Corte Constitucional (CC), donde declaró la existencia de una práctica análoga a la esclavitud en las haciendas de esa compañía de capital japonés que opera en esta nación sudamericana.
La empresa va a pedir oportunamente la aclaración de la sentencia (…) y se revise la reparación ordenada por ser de cumplimiento imposible, detalló el documento.
Furukawa señala que la sentencia de la Corte trasciende la reparación de derechos previos al año 2019 y denunció que la decisión de la CC “pone en riesgo la sostenibilidad de la compañía y amenaza los derechos de cientos de trabajadores actuales, cuyo sustento depende de su continuidad”, reiteró el comunicado.
Este jueves, 5 de diciembre, la Corte declaró que en las haciendas de Furukawa “existió una práctica análoga a la esclavitud”.
En un comunicado difundido en su perfil en X, la CC detalló que analizó las acciones de protección que un conjunto de personas afectadas presentó en contra de esa empresa, de los Ministerio del Trabajo, Salud, Inclusión Social, Educación y Gobierno.
De igual manera, la Corte precisó que aceptó esos mecanismos luego de comprobar que, hasta 2019 Furukawa mantuvo en sus haciendas una práctica análoga a la esclavitud, conocida como “servidumbre de la gleba”.
La sentencia declaró que Furukawa violó la prohibición de la esclavitud en perjuicio de los abacaleros de sus haciendas, “anulando su dignidad humana”, especificó el documento.
La Corte verificó que se generó un daño a los trabajadores, así como afectaciones desproporcionadas a las mujeres, niños, adolescentes, adultos mayores y las personas que sufrieron mutilaciones al cultivar el abacá.
Como medidas de reparación, la Corte estableció montos a ser pagados por la empresa por concepto del daño inmaterial y del daño material para las 342 víctimas de servidumbre.
Además, la Corte declaró que las entidades públicas accionadas omitieron su deber institucional de adoptar medidas de prevención y protección ante la servidumbre de la gleba.
En este sentido, como reparación integral por la responsabilidad institucional, la Corte ordenó la creación de una política pública interinstitucional dirigida a atender y superar las causas estructurales que favorecieron la servidumbre de la gleba.
La empresa Furukawa se estableció en la provincia ecuatoriana de Santo Domingo de Los Tsáchilas en 1963 y se dedica al cultivo y procesamiento de abacá, planta de la que se obtienen fibras vegetales muy resistentes, utilizadas en la fabricación de papel.
Una investigación periodística de 2019 dio cuenta de la sistemática vulneración de derechos de quienes vivían y trabajaban en las plantaciones de esa firma.
Condiciones de trabajo inhumanas, falta de agua potable, luz y saneamiento, jornadas laborales de más de 10 horas sin contratos ni seguridad social, hacinamiento, trabajo infantil, entre otros fueron los abusos cometidos contra el centenar de trabajadores de Furukawa.
En un proceso legal anterior, la Corte Provincial de Santo Domingo eximió de responsabilidad al estado ecuatoriano, pese a que los Ministerios de Trabajo y Salud tuvieron conocimiento de ese caso de esclavitud moderna y no emprendieron acciones, según denunciaron los afectados.
En marzo del pasado año, las víctimas del más reciente caso de esclavitud en Ecuador exigieron justicia y reparación por los daños que les causó la empresa Furukawa.