Marcia Yazbek, presidenta de Mujeres por Ecuador, señaló que los costos ocultos de la violencia superan los USD 4.800 millones anuales en el país. El sector privado impulsa acciones para mitigar el impacto.
El sector privado en Ecuador cuenta con herramientas de gestión para enfrentar la violencia de género contra las mujeres y recuperar hasta el 41 % de la productividad perdida en el ecosistema corporativo. Así lo afirmó Marcia Yazbek, presidenta de Mujeres por Ecuador y directora del Summit «Empresas que transforman», durante su intervención en el programa En Voz Alta.
Yazbek explicó que los costos ocultos de esta problemática alcanzan los USD 4.800 millones a nivel nacional. La estimación incluye el impacto financiero que soporta el Estado, los hogares, las mujeres y las propias empresas medianas y grandes del país.
Costos ocultos y control de indicadores
La invitada detalló que las afectaciones corporativas se miden mediante indicadores como el presentismo y el ausentismo laboral. Ambas variables reflejan una baja en el rendimiento de colaboradores y colaboradoras afectados y afectadas por situaciones de violencia.
Para combatir estas pérdidas, las compañías implementan políticas de “cero tolerancia al acoso laboral, acoso sexual y violencia contra las mujeres”. Varias organizaciones monitorean de forma constante la implementación de protocolos internos lo que permitan elevar su eficiencia.
El rol del sello «Empresa Segura»
La iniciativa cuenta con el respaldo de una alianza público-privada entre el Ministerio de Gobierno, a través de su Viceministerio de la Mujer y Derechos Humanos, y la asistencia técnica del programa PreViMujer de la cooperación alemana, implementada por la GIZ.
En cinco años de vigencia, cerca de 300 empresas se han postulado al sello «Empresa Segura». De este total, entre el 40 % y el 50 % de las postulantes logran certificarse tras cumplir rigurosos parámetros de evaluación.
Yazbek enfatizó que el Sello Empresa Segura, no contempla incentivos fiscales o tributarios. Según la dirigente gremial, el cumplimiento de estas normativas responde a un compromiso ético y coherente; así como, una oportunidad de negocio a mediano y largo plazo.
Estadísticas y desafíos en la cadena de valor
Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) de 2019 indican que el 64,9 % de las mujeres de 15 años o más ha experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida. Ante este escenario, las empresas certificadas extienden sus exigencias a lo interno y buenas prácticas hacia sus proveedores, proveedoras y cadenas de valor.
Las organizaciones y empresas participantes buscan descomprimir la carga operativa del sistema judicial y del sistema de salud pública. La creación de entornos laborales seguros, fomentar la autonomía económica de las trabajadoras, prevenir la violencia contra las mujeres y fortalece el tejido social en el Ecuador.

