El Gobierno de Emmanuel Macron reforzará la seguridad este sábado 24 de octubre, tras los disturbios del fin de semana anterior, que dejaron unos 3.000 comercios afectados. Las autoridades también restringirán las manifestaciones en los centros urbanos.
El Gobierno de Francia movilizará a 70.000 policías y gendarmes en todo el país este sábado, 24 de octubre, ante la convocatoria de nuevas manifestaciones y la difusión de mensajes en redes sociales que incitan a cometer saqueos y actos de violencia.
El anuncio fue realizado este viernes por el ministro del Interior, Laurent Nuñez, quien advirtió que las fuerzas de seguridad actuarán con firmeza para evitar que se repitan los disturbios registrados el pasado fin de semana.
“Seremos implacables con los saqueadores y los alborotadores. Las instrucciones que he dado son que se actúe con la máxima firmeza”, declaró el funcionario durante una rueda de prensa.
La decisión responde al temor de que las nuevas movilizaciones desemboquen en episodios similares a los del 17 de octubre, cuando los enfrentamientos y destrozos desbordaron el dispositivo policial y afectaron a unos 3.000 establecimientos comerciales.
Gobierno francés alerta sobre convocatorias a saqueos
Nuñez explicó que las autoridades han identificado numerosos mensajes en redes sociales que promueven actos violentos durante las protestas previstas para este sábado.
Aunque las movilizaciones han sido convocadas por sindicatos, organizaciones estudiantiles y agrupaciones políticas, el ministro aseguró que también existen llamados a provocar disturbios atribuidos a sectores de la extrema izquierda radical.
Según el funcionario, algunos de esos mensajes instan expresamente a cometer saqueos y daños materiales. El Gobierno busca impedir nuevos ataques contra establecimientos comerciales, edificios públicos y agentes de seguridad.
Macron restringe las manifestaciones en los centros urbanos

El refuerzo policial estará acompañado de limitaciones a las concentraciones públicas, anunciadas el jueves 22 de octubre por el presidente Emmanuel Macron.
Las nuevas directrices contemplan restringir el número de manifestaciones autorizadas y permitir su desarrollo preferentemente fuera de los centros urbanos, especialmente en zonas con una elevada concentración de comercios.
Los prefectos, representantes del Gobierno en los distintos territorios, serán los encargados de evaluar cada convocatoria y decidir si puede realizarse, en función de los riesgos para el orden público.
“Permitir que se celebre una manifestación en un lugar donde hay muchos comercios, teniendo en cuenta lo que ocurrió la semana pasada, para muchos prefectos, y con razón, eso no es posible”, argumentó Nuñez.
Las restricciones, sin embargo, han generado cuestionamientos. El Sindicato de la Magistratura y una organización defensora de las libertades constitucionales presentaron recursos contra las directrices gubernamentales ante el Consejo Constitucional.
Helicópteros, blindados y unidades de élite reforzarán la seguridad
El dispositivo anunciado por el Ministerio del Interior incluirá efectivos de distintas unidades policiales y de la Gendarmería, entre ellas fuerzas especializadas y grupos de élite.
También se incorporará personal que habitualmente no participa en operaciones de este tipo, aunque no tendrá a su cargo directamente las tareas de restablecimiento del orden público.
En París se utilizarán helicópteros para reforzar la vigilancia, mientras que en diferentes puntos del país se desplegarán vehículos blindados tipo Centauro.
Además, se incrementará la presencia de agentes de la policía judicial y administrativa para atender las detenciones que puedan producirse durante la jornada. El objetivo es disponer de una respuesta más amplia y coordinada frente a posibles episodios de violencia.
Unos 3.000 comercios afectados por los disturbios anteriores
El despliegue se produce después de una jornada de protestas que dejó importantes daños materiales en Francia. Según las estimaciones difundidas tras los incidentes del sábado 17 de octubre, alrededor de 3.000 comercios sufrieron afectaciones como consecuencia de los saqueos y destrozos.
Las autoridades consideran que la magnitud de esos hechos exige reforzar las medidas preventivas ante las nuevas convocatorias. “Lo que ocurrió el 17 de octubre es totalmente inaceptable y, por lo tanto, haremos todo lo que esté en nuestra mano para impedir esos saqueos, esas agresiones y esos ataques a edificios públicos”, aseguró Nuñez.
El Gobierno francés enfrenta así una nueva jornada de movilizaciones en medio de las tensiones entre la necesidad de garantizar la seguridad pública y el ejercicio del derecho a la manifestación.
Fuente: EFE




