La Fundación Pachamama denunció el congelamiento de todas sus cuentas bancarias y el inicio de un proceso de criminalización en contra de su presidenta, Belén Páez, lo que calificó como una acción de intimidación sin sustento legal.
A través de un comunicado público, la organización señaló que estas medidas afectan de manera directa su trabajo en la defensa de la Amazonía, los pueblos indígenas y los derechos de la naturaleza. La fundación, con 27 años de trayectoria, aseguró que ha operado con transparencia y rendición de cuentas, en colaboración con agencias internacionales, instituciones nacionales y entidades académicas.
“Estas acciones vulneran el derecho a defender derechos, afectan a comunidades amazónicas y constituyen una represalia injustificada por nuestro trabajo”, expresó la organización.
Llamado urgente a las autoridades
La Fundación advirtió que la congelación de sus recursos financieros paraliza varios proyectos en ejecución destinados a comunidades indígenas y campesinas en la región amazónica. Por ello, hizo un llamado urgente a la Fiscalía General del Estado y al Gobierno Nacional para que reviertan la medida.
Hasta el momento, ni la Fiscalía ni el Gobierno han emitido declaraciones oficiales sobre el caso.




