El Frente Unitario de Trabajadores (FUT) expresó su rechazo a la decisión del Gobierno de eliminar el subsidio al diésel, lo que elevó su precio de USD 1,80 a USD 2,80 por galón. A través de un comunicado, el FUT calificó la disposición como “una medida antipopular que golpea directamente a la clase trabajadora y a los sectores más vulnerables del país”.
Además, advirtió que el incremento del 55% en el costo del combustible tendrá un efecto inmediato en el precio de los productos de primera necesidad, pues el transporte representa cerca del 20% de la canasta básica. Según el gremio, esta alza sumará al menos tres puntos a la inflación anual.
La central sindical criticó la política económica del presidente Daniel Noboa, señalando que no ha resuelto los problemas de los trabajadores y que, por el contrario, ha profundizado la crisis social con más pobreza, inseguridad y desempleo.
Entre sus exigencias inmediatas, el FUT planteó el cobro de más de USD 2.000 millones a los grandes evasores de impuestos, la reducción de las tasas de interés de la banca privada, la restitución del Impuesto a la Salida de Divisas al 5% y una moratoria de la deuda externa para priorizar inversión social.
También demandó más recursos para salud y educación, así como la mejora de sueldos y salarios para reactivar la producción y generar empleo digno.
“El FUT continuará en la lucha por un país más justo, con trabajo, seguridad, educación, salud y salarios dignos”, concluyó el comunicado.




