La Gobernación de Cotopaxi amaneció fuertemente resguardada este lunes, luego de que el presidente Daniel Noboa dispusiera mediante decreto el traslado temporal de la sede del Ejecutivo a Latacunga.
Desde primeras horas de la mañana se observó un amplio despliegue de seguridad con presencia de militares, policías y tanquetas, instalados en los alrededores de la Gobernación, donde se desarrollarán las actividades oficiales durante los próximos días.
Por orden presidencial, la vicepresidenta María José Pinto deberá despachar desde la ciudad de Otavalo, en la provincia de Imbabura. La medida fue adoptada el pasado sábado, con el objetivo de garantizar gobernabilidad en medio de las tensiones generadas por la eliminación del subsidio al diésel.
Contexto de las protestas
La decisión del Ejecutivo coincide con una jornada de reuniones de los dirigentes del transporte, quienes analizarán las repercusiones del incremento en el precio del combustible, que pasó de USD 1,80 a USD 2,80 por galón.
En un comunicado, la Presidencia señaló que el traslado refleja “el compromiso del Gobierno de estar donde se requiere autoridad, gobernabilidad y diálogo directo con la ciudadanía”.




