El ministro del Interior, Jhon Reimberg, confirmó este lunes, 10 de noviembre, que el Gobierno comenzó los traslados de personas privadas de la libertad (PPL) consideradas de alta peligrosidad hacia la cárcel de máxima seguridad “El Encuentro”, ubicada en Santa Elena.
Reimberg explicó que los operativos se desarrollan bajo estrictos protocolos y con fuerte resguardo policial y militar. “Se acabó esa vida que tenían, la que dejó el pasado, donde hacían lo que querían en las cárceles (…) se acabó la comunicación”, afirmó en una entrevista radial, al señalar que el Gobierno busca retomar el control del sistema penitenciario y limitar la influencia de organizaciones criminales.
Traslados desde Machala y Cotopaxi

La mañana de este lunes, 23 reclusos fueron trasladados desde la cárcel de Machala hacia el aeropuerto de Santa Rosa, desde donde serían movilizados por vía aérea a Santa Elena. Entre ellos figuran integrantes de las bandas Los Choneros, Los Lobos y Sao Box. Para el operativo se desplegaron 450 uniformados de la Policía y Fuerzas Armadas.
De forma paralela, otros 16 reos fueron movilizados desde la cárcel de Cotopaxi hacia Guayaquil. Entre los trasladados se encuentra alias Gordo Lucho, identificado como cabecilla de Los Lobos, y el narcotraficante serbio Jezdimir Srdan, señalado de enviar cargamentos de droga a Europa. Las autoridades no han confirmado si estos privados de libertad también serán llevados a Santa Elena.
Violentos enfrentamientos en Machala

Los traslados ocurren un día después de dos hechos de extrema violencia en el Centro de Privación de Libertad El Oro N.º 1, en Machala. La madrugada del domingo, 9 de noviembre, se reportó un enfrentamiento que inicialmente dejó cuatro personas privadas de libertad fallecidas y 33 heridas.
Horas más tarde, la cifra aumentó drásticamente. El SNAI informó el hallazgo de 27 muertos, señalando que los decesos se produjeron por “asfixia por suspensión”.
El estallido de disparos y explosiones alrededor de las 03:00 alarmó a los habitantes cercanos al penal. Un contingente de más de 250 policías y militares intervino para retomar el control, operativo que se extendió por más de siete horas.
La cárcel permanece rodeada por un fuerte control policial y militar, mientras familiares esperan noticias en los exteriores. El SNAI sostiene que los hechos violentos están relacionados precisamente con los traslados de internos entre cárceles, como parte de una reorganización interna del sistema penitenciario.
Gobierno insiste en recuperar el control

El ministro Reimberg recalcó que los traslados no se suspenderán y forman parte de una estrategia mayor de seguridad nacional contra el crimen organizado. “No vamos a retroceder”, sostuvo.
Las autoridades no han detallado cuántas personas serán trasladadas en total ni el cronograma de los próximos operativos.




