La vocera de Carondelet, Carolina Jaramillo, anunció este lunes que, en un plazo de 48 horas, el Gobierno Nacional instalará tres plantas portátiles potabilizadoras de agua en los barrios altos del sur de Quito. El Ministerio del Ambiente coordina esta acción junto con la Cruz Roja Ecuatoriana.
Se trata de una planta tipo kit 5 y dos modelos tipo kit 3. “Tienen capacidad de producir hasta 11.000 litros por hora y operar ocho horas diarias”, informaron voceros oficiales. Las unidades funcionan con fuentes alternas de agua y logran una producción de hasta 90.000 litros al día.
Los sistemas incluyen bombas de succión, filtros de arena y carbono, cloración y tanques para almacenar el líquido. Según estimaciones oficiales, esta medida y otras complementarias permitirán abastecer a 120.000 personas mediante tanqueros y puntos de reparto.
El Gobierno aseguró que esta intervención forma parte de un esfuerzo conjunto más allá de sus competencias directas. “Priorizamos la salud y el bienestar de la ciudadanía”, se destacó en el comunicado.
Este sábado, el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, dijo que la capital vive la peor crisis de agua registrada en su historia. Cerca de 400 mil personas del sur de la ciudad no tienen acceso al servicio desde hace más de tres días, debido al deslizamiento que dañó el sistema Mica–Quito Sur.
“Estamos enfrentando una situación compleja por las condiciones climáticas adversas en el páramo del Antisana, donde a veces las temperaturas bajan hasta -4 grados centígrados y no ha dejado de llover”, indicó Muñoz.
Según el Municipio, el colapso de la tubería dejó bajo tierra 600 mil metros cúbicos de material. Para iniciar reparaciones, deben remover 180 mil metros cúbicos, el equivalente a unas 18 mil volquetas. Ya se han retirado 90 mil.




