Durante su enlace radial de este miércoles, 30 de julio, el alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, confirmó la detección de siete casos sospechosos de consumo de fentanilo en jóvenes de entre 17 y 19 años, lo que ha encendido las alertas sanitarias y de seguridad en la urbe.
Los afectados presentan antecedentes de consumo de “H”, una mezcla de heroína y otras sustancias, cuyo uso ha crecido de forma preocupante en zonas urbanas del país desde 2019. El fentanilo, un opioide sintético hasta 50 veces más potente que la heroína, es considerado altamente adictivo y potencialmente letal.
Un problema creciente

Según el alcalde, estos casos estarían vinculados con hallazgos recientes en General Villamil Playas, donde la Policía descubrió un centro de acopio de drogas que incluía ampollas de fentanilo de uso médico mezcladas con clonazepam y heroína. Las autoridades presumen que estas combinaciones se estarían distribuyendo para consumo interno.
Aunque hasta ahora no se ha identificado la presencia de fentanilo de fabricación ilícita —como el que circula en Estados Unidos y México—, médicos han detectado rastros del fármaco en pacientes adictos atendidos en clínicas de Guayaquil, lo que refuerza las sospechas de su uso local.
“El riesgo es real. Si no tomamos medidas ahora, podríamos enfrentarnos a escenarios similares a los que se ven en ciudades como Filadelfia o Los Ángeles, con personas totalmente desconectadas de la realidad”, advirtió Álvarez.




