La circulación vehicular en la ruta Mitad del Mundo – Río Blanco regresó a la normalidad la noche de este sábado 14 de febrero. El equipo técnico habilitó el paso a las 19:40, tras superar un crítico deslizamiento de tierra en el kilómetro 36.
Esta reapertura restablece la conectividad estratégica entre la provincia de Pichincha y la región Costa. No obstante, las autoridades mantienen un monitoreo constante en el sector debido a la inestabilidad que provocan las lluvias persistentes.
Una variante provisional agiliza el tránsito
El personal de emergencia trabajó sin descanso durante más de 13 horas seguidas para retirar los escombros de la calzada. Gracias al despliegue de maquinaria pesada, los técnicos habilitaron una variante provisional en el punto del derrumbe.
Actualmente, este desvío permite el flujo de vehículos en ambos sentidos de forma simultánea. Sin embargo, los organismos de socorro sugieren a los viajeros conducir con extrema precaución. Además, recomiendan priorizar los desplazamientos diurnos para aprovechar la visibilidad natural y facilitar cualquier respuesta ante eventuales emergencias.
El impacto de la emergencia climática
El cierre total ocurrió durante la mañana del sábado, cuando un desprendimiento de talud comprometió seriamente la vía Calacalí – La Independencia. En un inicio, la Policía Nacional intentó gestionar el tránsito mediante un sistema de paso controlado por un solo carril.
Lamentablemente, el empeoramiento del clima obligó a suspender toda actividad por seguridad de los usuarios. Las cuadrillas intensificaron las tareas de estabilización preliminar solo cuando las condiciones lo permitieron. Finalmente, la intervención coordinada logró despejar la ruta y devolver la movilidad a este importante corredor vial.




