Algunos cuerpos estaban amarrados y otros presentaban un avanzado estado de descomposición. Los moradores aseguran que permanecen en el lugar desde el domingo 1 de noviembre.
El hallazgo de cuatro cadáveres en una laguna del recinto Manga Covacha, perteneciente a la comuna Casas Viejas, en Guayaquil, generó preocupación entre los habitantes de la zona, quienes denuncian que los cuerpos todavía no han sido retirados.
Según un reporte de Ecuavisa publicado este viernes 6 de noviembre de 2026, los residentes observaron los cadáveres desde el domingo. Sin embargo, las dificultades de acceso al sector habrían impedido su levantamiento.
Los cuerpos se encuentran en una laguna que forma parte del denominado canal de la muerte, un sistema de canales que atraviesa sectores del noroeste de Guayaquil.
Los moradores señalaron que algunos cadáveres estaban atados y otros mostraban signos de descomposición. Además, denunciaron fuertes olores que afectan a las viviendas cercanas.
Policías y militares acudieron al lugar del hallazgo
Un habitante aseguró que policías y militares ingresaron al sector, inspeccionaron la laguna y fotografiaron los cuerpos, pero se retiraron sin efectuar el levantamiento.
El acceso requiere recorrer aproximadamente cuatro kilómetros por un camino deteriorado. Según los residentes, las lluvias han complicado el ingreso de vehículos y equipos especializados.
“Estuvieron esperando, esperando, esperando, y no llegaron, y se fueron”, relató un morador sobre la presencia de los uniformados.
Denuncian hallazgos frecuentes de cadáveres en el sector
Los habitantes de Manga Covacha aseguran que la aparición de cuerpos no es un hecho aislado. Uno de los moradores afirmó que durante los últimos cinco años han retirado más de 200 cadáveres de la zona. “Para no hacer bomba de esto, ya son más de 200 muertos que hemos sacado”, manifestó.
Según su testimonio, en determinadas épocas encontraban dos o tres cuerpos diarios e incluso llegaron a contabilizar siete en una sola jornada.
Los habitantes sostienen que las corrientes arrastran los cadáveres desde sectores como Monte Sinaí y Sergio Toral, aunque las autoridades no han establecido su procedencia.
Se desconocen las identidades de las cuatro víctimas
Los moradores también indicaron que familiares de personas desaparecidas han llegado hasta la laguna para buscar información sobre sus seres queridos.
Un residente explicó que suele alertar a la Policía cuando encuentra cadáveres. Sin embargo, aseguró que en ocasiones los propios habitantes deben trasladarlos hasta la orilla ante la demora de los equipos especializados.
La presencia de los cuerpos también preocupa a las familias que dependen de la pesca, debido a posibles afectaciones sanitarias y ambientales.
Los habitantes esperan que las autoridades realicen el levantamiento de los cuerpos y las investigaciones correspondientes para determinar su procedencia y esclarecer las muertes.

