El Gobierno informó la acreditación oficial del Hospital Pediátrico Baca Ortiz (HPBO) para realizar trasplantes de córnea pediátricos y la reacreditación de su programa de trasplante renal. El reconocimiento lo otorgó el Instituto Nacional de Donación y Trasplante de Órganos, Tejidos y Células (INDOT).
Esta doble certificación ratifica que el Hospital Baca Ortiz cumple con los más altos estándares internacionales de calidad, seguridad y ética médica, y lo posiciona como la institución líder en procedimientos de alta complejidad para niños y adolescentes dentro del sistema público de salud.
Desde el inicio de su programa de trasplante renal en 2016, el hospital se consolidó como pionero en la red pública. Según información oficial, hasta la fecha, ha realizado 131 trasplantes renales y se convirtió en la primera institución pública del país en ejecutar este procedimiento en población pediátrica. Además, el HPBO se ha establecido como un referente en el tratamiento integral de la Enfermedad Renal Crónica Terminal, garantizando el crecimiento y desarrollo de sus pacientes.
La nueva acreditación para trasplantes de córnea permitirá enfrentar una de las principales causas de discapacidad visual prevenible en la infancia, al devolver autonomía y ampliar las oportunidades educativas de cientos de niños ecuatorianos.
La oficialización de la acreditación se realizó en Quito durante un evento que reunió a pacientes, familiares y personal médico. Valery, una joven beneficiaria de un trasplante renal, compartió un testimonio que reflejó el impacto de esta política pública en la vida de los pacientes. “Gracias al donante, a su familia y a todo el equipo médico que nunca dejó de cuidarme y acompañarme, hoy sigo aquí”, expresó.
La gerenta del Hospital Pediátrico Baca Ortiz, Frances Fuenmayor, destacó que el reconocimiento es el resultado de un esfuerzo institucional sostenido. Señaló que la acreditación no solo valida los procesos médicos, sino también el compromiso, la responsabilidad y la vocación de un hospital que trabaja de manera permanente por el derecho a la vida de sus pacientes pediátricos.




