La madrugada del lunes 23 de junio, Irán intensificó el conflicto en Medio Oriente al ejecutar una ofensiva con misiles contra posiciones militares estadounidenses en Qatar e Irak, en respuesta a los recientes ataques de Estados Unidos sobre su territorio. Teherán bautizó la operación como “Anuncio de Victoria”, según confirmó el medio estadounidense Axios.
Fuentes de seguridad indicaron que seis misiles impactaron zonas donde operan tropas estadounidenses en Qatar, específicamente en las inmediaciones de la base aérea de Al Udeid, el mayor enclave militar de EE. UU. en la región. La agencia AFP reportó explosiones audibles en Doha y Lusail, mientras proyectiles cruzaban el cielo tras el cierre del espacio aéreo qatarí por motivos de seguridad.
En Irak, la ofensiva también apuntó a instalaciones con presencia militar estadounidense, aunque las autoridades aún no han ofrecido un balance oficial sobre daños o víctimas.
Desde Washington, un alto funcionario confirmó que la Casa Blanca y el Departamento de Defensa se mantienen en máxima alerta por posibles amenazas sobre la base qatarí. La administración del presidente Donald Trump activó su sala de crisis, conocida como ‘situation room’, para coordinar acciones con el Pentágono ante la escalada.
Este nuevo ataque ocurre en un contexto de creciente tensión geopolítica, tras el bombardeo estadounidense a instalaciones nucleares iraníes. La comunidad internacional observa con preocupación el deterioro acelerado de la estabilidad regional, mientras crecen los temores de una confrontación militar directa entre ambos países.




