Con base en los elementos de convicción expuestos por la Fiscalía General, un juez de la Unidad Judicial de Mariscal Sucre dictó prisión preventiva para dos policías, procesados por la muerte de un ciudadano en Cotocollao, norte de Quito.
El hecho sucedió a las 03:25 del sábado, 30 de agosto. El hombre recibió disparos de un agente tras un choque con el vehículo en que viajaban los policías, cerca del parque Sodiro.
La víctima iba en su auto junto a un amigo, mientras cuatro acompañantes circulaban atrás en una camioneta. El accidente fue contra un sedán particular en el que se movilizaban los dos uniformados. El choque ocurrió en una calle tipo ‘cuchara’.
Según la Fiscalía, los agentes pensaron que serían asaltados al ser impactados. Uno de ellos disparó al aire “para que paren”. Testigos aseguran que la víctima buscaba estacionarse para conversar sobre el choque.
De acuerdo con un reporte del canal Ecuavisa, tras escuchar la detonación, el hombre intentó salir del sitio. Uno de los policías creyó que quería atropellarlo y abrió fuego. Según el informe forense, el conductor recibió dos impactos en el tórax. Pese a la herida, condujo hasta una clínica, donde murió minutos después.
En la audiencia se conoció que una de las amigas de la víctima tomó un arma de fuego del carro policial. Relató que apuntó a los agentes “para que paren los disparos”. Los uniformados sostuvieron que ella les quitó la pistola y que temieron por su vida. Finalmente, lograron recuperarla.
Otro testigo dijo que intentó impedir que los policías huyeran y se puso frente al carro. Aseguró que fue arrastrado sobre el capó varias cuadras hasta que lo amenazaron con dispararle. Luego regresó con sus amigos y halló a Flores en la clínica, ya fallecido.
Los agentes dejaron el lugar y horas después fueron localizados en un cuartel, vestidos de civiles. La Fiscalía solicitó prisión preventiva para garantizar su presencia en el proceso y el juez aceptó la medida.




