El exjuez Emerson Curipallo Ulloa, de Santo Domingo de los Tsáchilas, fue sentenciado a 27 meses de prisión por el delito de prevaricato, luego de que la Fiscalía demostrara que ordenó —sin competencia legal— la libertad de personas condenadas por delitos graves como peculado y tráfico de drogas. Esta condena se suma a una previa de 40 meses por delincuencia organizada, dictada en julio de 2024 dentro del caso Metástasis.
La investigación reveló que Curipallo desnaturalizó una acción de protección y actuó fuera de su jurisdicción. Aunque ejercía funciones en Santo Domingo, aceptó y resolvió un recurso de habeas corpus de detenidos en la cárcel de Latacunga, el 16 de mayo de 2022. Pocos meses después, el 27 de octubre de 2023, extendió ese beneficio a otras tres personas privadas de libertad en Loja, aplicando el principio de efecto inter comunis de forma irregular.
Además, la Fiscalía demostró que el exjuez violó el derecho al debido proceso, al no convocar ni al SNAI ni a la Procuraduría General del Estado a las audiencias respectivas. Este detalle fue clave para que, el 26 de enero de 2024, la Corte Provincial de Justicia de Santo Domingo lo encontrara culpable de manifiesta negligencia.
A raíz de estos hechos, el Consejo de la Judicatura destituyó a Curipallo el 4 de febrero de 2025. La decisión fue unánime y definitiva. “La sanción aprobada implica que el servidor destituido no volverá a pertenecer a la Función Judicial”, señaló la entidad en un comunicado oficial.
Curipallo se acogió al juicio abreviado y colaboró con la Fiscalía en el caso Metástasis, lo que permitió conocer que también emitió boletas de excarcelación a figuras como el exvicepresidente Jorge Glas y sujetos cercanos al narcotraficante Leandro Norero.




