En el marco de la incorporación de 60 nuevos trolebuses 100% eléctricos, un análisis reciente de la Red Metropolitana de Monitoreo Atmosférico de Quito (REMMAQ) muestra una reducción significativa en los niveles de material particulado fino (PM₂.₅), uno de los contaminantes más peligrosos para la salud respiratoria y cardiovascular:
La flota eléctrica ya circula por corredores clave de la ciudad, especialmente en sectores de alta demanda como el centro y el sur.
El Municipio capitalino busca no solo modernizar el transporte, sino reducir las emisiones contaminantes y mejorar la calidad del aire que respiran los quiteños.
Los resultados de dicho estudio son los siguientes:
- Santo Domingo: descenso del 15,3 % entre las 14h00 y 16h00.
- La Villaflora: reducción del 14,5 % en el mismo horario.
- Avenida Colón: caída del 14,3 % durante la noche.
El PM₂.₅, generado en gran parte por motores de combustión, ha sido asociado a enfermedades crónicas, especialmente en zonas densamente pobladas.
Además del beneficio ambiental, la medida fortalece la red de transporte público, con vehículos modernos, silenciosos y eficientes, alineados con los objetivos de sostenibilidad urbana.




