El Sistema de Crudo Transecuatoriano (SOTE) enfrenta una nueva emergencia, esta vez en la Amazonía. La erosión del río Coca, acelerada por las intensas lluvias, puso en riesgo la infraestructura petrolera. Se suspendió el bombeo y se cerraron válvulas de forma preventiva.
Petroecuador informó que el COE Nacional tomó esta decisión para proteger la infraestructura y el medio ambiente. La medida busca evitar daños mayores en el transporte de crudo.
Técnicos trabajan en un bypass para reanudar el transporte de crudo en unos tres días. Esta contigencia se suma a una decisión similar que se tomara -24 horas antes- con la otra tubería de transporte de petróleo, el Oleducto de Crudos Pesados (OCP).
Imágenes con drones muestran el problema en el río Loco, en la vía Quito-Lago Agrio. La erosión del río Coca está a solo 20 metros de alcanzar el SOTE y ya alcanzó al OCP. A las 02h00 de este miércoles, ningún oleoducto o poliducto está en operación.
Los expertos recominedan que ambas infraestructuras, OCP y el SOTE, deben replantear el trazado. La solución incluye elevar unos 70 metros la tubería en la montaña.
Técnicos encontraron material rocoso que podría sostener las nuevas bases. Por ahora, se dejan de bombear 480.000 barriles diarios por el sistema. Además, el poliducto está en emergencia.
Tres empresas trabajan en reforzar las bases del puente sobre el río Loco, usando grandes piedras. La vía sobre Lago Agrio está rota en dos tramos, en Los Laureles y cerca de San Luis. Allí, 29 familias buscan respuestas por su reubicación, tras quedar aisladas.
La constante lluvia también provocó una decena de derrumbes que cerraron la vía entre la sierra y la Amazonía.




