Varios ataques armados se registraron en las últimas 48 horas en distintos puntos de Manabí, dejando múltiples muertos y heridos.
El más reciente ocurrió en Manta, donde perdió la vida un cabo primero de la Policía Nacional, identificado como Jorge Oleas Quinto. Según un comunicado oficial, el agente fue baleado dentro de un local mientras varios sujetos, a bordo de dos vehículos, disparaban sin control. La institución confirmó su muerte la madrugada de este viernes, horas después del hecho.
El comandante general, Pablo Dávila, se pronunció en redes sociales: “Me duele en lo más profundo cada vida que se apaga sirviendo al país”. También escribió: “Nuestro compañero, Cabo Primero Jorge Oleas, honró con valentía el uniforme, entregando su vida por la seguridad de los ecuatorianos”.
El crimen de Oleas se suma a una serie de hechos violentos ocurridos en las últimos horas en Manabí. La noche de este jueves, 17 de julio, otro ataque armado interrumpió un partido de vóley en la parroquia Leonidas Proaño, en Montecristi. Al menos seis personas murieron y otras resultaron heridas tras el tiroteo, que generó pánico entre los asistentes.
Los cuerpos fueron trasladados a un laboratorio forense. Las autoridades trabajan en la identificación. Mientras tanto, agentes de la Policía Nacional llegaron al lugar y activaron protocolos de investigación.
Horas antes, otro hecho violento impactó a la comunidad. Dos hermanos fueron asesinados en el cantón Jaramijó, también en Manabí. Las circunstancias aún se desconocen. Ambos casos aumentan la zozobra en los distritos policiales de Montecristi y Jaramijó.
También, tarde del 16 de julio, sicarios asesinaron al cabecilla de Los Lobos, Flavio Leonardo Briones Chiquito, y a su esposa, Génesis Michelle Mendoza Tuárez, en la vía a San Mateo. Dos custodios también murieron.
Ese mismo día, por la noche, ocurrió una masacre en un club nocturno. Cuatro personas murieron durante el tiroteo. La banda criminal “Los Pepes” se adjudicó el ataque. El grupo ha expandido su presencia en la provincia.
En total, cerca de 16 personas han muerto de forma violenta entre el 16 y la madrugada del 18 de julio. Los cantones más afectados son Manta y Montecristi. Las autoridades no descartan más ataques.
La Policía desplegó unidades especiales para reforzar la seguridad. Sin embargo, los habitantes viven con miedo. Muchos evitan salir de noche y otros incluso han optado por abandonar sus viviendas.
El Gobierno ha reiterado su compromiso de combatir a las bandas. Aún así, la situación en Manabí empeora. La ciudadanía exige respuestas urgentes ante la crisis que golpea con fuerza a la región.
Desde inicios de 2024, Ecuador enfrenta un “conflicto armado interno”, declarado por el presidente Daniel Noboa para combatir a bandas delictivas. Las autoridades vinculan a estos grupos con el alza de homicidios en todo el país.




