Marcela Aguiñaga, una de las figuras más reconocidas de la Revolución Ciudadana (RC), anunció este 3 de diciembre su salida definitiva del movimiento político. La prefecta del Guayas confirmó su decisión mediante un video difundido en sus redes sociales, con lo que puso fin a semanas de especulaciones sobre su continuidad en RC.
La dirigente explicó que iniciará los trámites de desafiliación después de 18 años de militancia, periodo en el que acompañó el proyecto político. La decisión llega en medio de tensiones internas con Luisa González, presidenta del movimiento, y con el propio Rafael Correa, líder máximo de RC.
“Hoy, el movimiento que ayudé a construir decidió despojarme de mi espacio en la Revolución Ciudadana. Recibo este castigo con serenidad porque sé que mi tarea aún no termina”, afirmó Aguiñaga en su mensaje. También dedicó palabras de reconocimiento al exmandatario: “Solo tengo palabras para él de profundo agradecimiento. Anhelo que, en un futuro no muy distante, reciba la justicia que tanto merece y que tanto le han negado”.
Horas después, Correa reaccionó a la salida de la prefecta. En su cuenta de X escribió: “Marcela ya estaba afuera hace mucho. Llegó la hora del ser o no ser”. En otra publicación respondió directamente a la frase de Aguiñaga sobre la pérdida de su “espacio” dentro del movimiento: “¿‘Espacios’? Los militantes de la RC5 debemos estar por vocación, por sentido de misión, no por ‘espacios’”.
Con la desvinculación de Aguiñaga, la RC enfrenta una nueva reconfiguración interna marcada por desacuerdos de liderazgo y cuestionamientos públicos entre sus principales figuras.




