La ministra de Gobierno, Zaida Rovira, anunció este 21 de octubre que el Ejecutivo no tiene previsto abrir un diálogo con Marlon Vargas, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), para desactivar el paro que se mantiene en la provincia de Imbabura.
Durante una entrevista en el canal Teleamazonas, Rovira explicó que el Gobierno ha identificado múltiples razones para no sentarse a dialogar con Vargas. “No es él quien lidera las protestas en Imbabura. Si bien llamó a un paro nacional, este nunca se concretó. Lo que existe es un paro provincial, dirigido por organizaciones indígenas locales”, señaló.
Además, la ministra recordó que el dirigente indígena cerró cualquier posibilidad de diálogo desde el inicio de las movilizaciones. “No permitió la apertura para conversar”, puntualizó.
Rovira también cuestionó la evolución de las demandas del movimiento. “Comenzaron rechazando el alza del diésel, luego sumaron pedidos como bajar el IVA, frenar la consulta popular, detener la explotación petrolera… pero al mismo tiempo exigen que las regalías vayan directamente a las organizaciones. Este paro se ha convertido en una plataforma política”.
Acusaciones de intento de desestabilización
La funcionaria acusó a Marlon Vargas, junto con Leonidas Iza, Guillermo Churuchumbi y Yaku Pérez, de intentar desestabilizar al país con fines electorales. “Yaku Pérez ya llamó a una marcha para el día de las elecciones de la consulta popular. ¿Alguien lo ha visto protestar contra la minería ilegal?”, cuestionó.
Rovira afirmó que el Gobierno ha agotado todos los espacios de diálogo con las comunidades de Imbabura, pero no ha recibido respuestas positivas.




