El ministro de Energía de Colombia, Edwin Palma Egea, anunció la tarde de este miércoles que ordenó desmontar el mecanismo que permitía ampliar la venta de energía eléctrica a Ecuador. La decisión se da como respuesta al anuncio del presidente Daniel Noboa de imponer una tasa de seguridad del 30% a las importaciones provenientes del vecino país.
El anuncio fue realizado por el funcionario a través de su cuenta en X, donde calificó la medida ecuatoriana como una “agresión económica” que rompe el principio de integración regional.
“Previendo que los embalses de Mazar y Coca Codo de Ecuador pudieran estar con niveles bajos, publicamos recientemente una resolución para habilitar que las iniciativas privadas pudieran participar de las ventas de energía entre países, ampliando la cooperación energética binacional ante posibles déficits. He ordenado desmontarla”, detalló en su red social.
Palma explicó que la resolución había sido emitida de forma preventiva, ante la posibilidad de que los embalses de Mazar y Coca Codo en Ecuador presentaran niveles críticos. La norma permitía que iniciativas privadas participaran en la venta de energía entre ambos países, con el objetivo de ampliar la cooperación binacional y garantizar el suministro eléctrico en escenarios de déficit.
Colombia resalta cooperación previa
El representante colombiano aseguró que, pese a enfrentar la sequía más crítica de su historia y un atentado contra su infraestructura eléctrica en diciembre pasado, su país mantuvo las exportaciones de energía hacia Ecuador.
Indicó que en varios momentos se llegó a exportar más de 450 megavatios, lo que equivale al 90% de la capacidad de interconexión, sin afectar el abastecimiento interno.
Según datos del operador XM, la demanda eléctrica de Ecuador se sitúa entre 92 y 100 GWh diarios, de los cuales alrededor de 8 GWh-día han sido cubiertos por Colombia, lo que representa entre el 8% y el 10% del consumo total.
Llamado al diálogo
Palma insistió en que es necesario retomar el diálogo entre ambos países y advirtió que las decisiones unilaterales afectan directamente a los ciudadanos.
La medida se conoce luego de que Noboa afirmara que Ecuador enfrenta solo al crimen organizado en la frontera y condicionara la tasa a un mayor compromiso de Colombia en seguridad.
Hasta ahora, el Gobierno ecuatoriano no se ha pronunciado sobre el anuncio de Colombia respecto al desmontaje del mecanismo energético.




