El Municipio de Quito denunció una serie de hechos violentos y presuntas violaciones a la ley ocurridos en la parroquia de Calderón, durante la organización de un evento político del movimiento Acción Democrática Nacional (ADN).
Según el comunicado oficial emitido el 11 de enero de 2026, un grupo de personas ingresó sin autorización al Coliseo de Calderón el pasado 7 de enero, inmueble de propiedad municipal, con el objetivo de colocar propaganda electoral y pintar las paredes, en abierta contravención de la normativa vigente.
La institución municipal informó además que varios funcionarios fueron retenidos contra su voluntad mientras cumplían labores de control. De acuerdo con el pronunciamiento, los servidores públicos habrían sido amenazados e intimidados, lo que les impidió ejercer sus funciones y configuró faltas graves contra la autoridad y el orden público.
El Municipio también expresó su preocupación por el uso de efectivos de la Policía Nacional para respaldar una actividad de carácter estrictamente partidista, así como por la tolerancia frente a agresiones verbales y a la obstrucción del trabajo de la autoridad municipal.
Como parte de los hechos denunciados, al día siguiente se constató la demolición de una pared sin la respectiva licencia municipal. Esta acción fue suspendida de forma inmediata y dio lugar al inicio de los procedimientos sancionatorios correspondientes.
La administración municipal sostuvo que estos sucesos no constituyen hechos aislados, ya que implican la vulneración de varios cuerpos legales, en especial por la retención arbitraria de servidores públicos en el ejercicio de sus funciones.
Finalmente, el Municipio rechazó las declaraciones de la ministra de Gobierno, Nataly Morillo, al considerar que tergiversan los hechos y contienen expresiones en contra del alcalde de Quito.




