El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, informó que el Municipio capitalino presentó medidas cautelares y una acción de protección para frenar la decisión del Gobierno nacional de suspender el cobro de la tasa de recolección de basura a través de las planillas de energía eléctrica.
La acción judicial busca mantener vigente el convenio entre la Empresa Pública Metropolitana de Aseo (Emaseo) y la Empresa Eléctrica Quito, acuerdo que tiene validez legal hasta diciembre de 2025.
“No existen causales que justifiquen la terminación del acuerdo; por tanto, vamos a exigir que se respete hasta diciembre”, declaró el alcalde Muñoz.
El burgomaestre advirtió que la medida del Gobierno representaría una pérdida de $6 millones mensuales para la ciudad, es decir, $72 millones anuales, recursos destinados al servicio de limpieza urbana. Sin embargo, aseguró que el servicio no se verá afectado.
Muñoz emitió estas declaraciones durante su visita al Comisariato Mayorista del mercado de la Ciudadela Ibarra, donde se reunió con comerciantes y representantes de los trabajadores de Emaseo para coordinar mejoras en las instalaciones del mercado y del comisariato.
El anuncio del Gobierno
El pasado 9 de octubre, el Ministerio de Ambiente y Energía informó que 41 cantones del país, incluida la capital, ya no podrán incluir la tasa de basura en la factura de electricidad. La cartera de Estado argumentó que esta disposición se basa en la Ley Orgánica del Servicio Público de Energía Eléctrica, que prohíbe vincular cobros ajenos al servicio eléctrico en las planillas mensuales.
Pese a los cuestionamientos del Municipio, la ministra Inés Manzano descartó revisar la medida. “No podemos ser organismo de cobro de algo ilegal”, sostuvo.




