El presidente Daniel Noboa anunció este domingo la captura de Wilmer Geovanny Chavarría, alias “Pipo”, señalado como el máximo líder de la organización criminal Los Lobos y considerado uno de los más buscados de la región.
Según explicó el mandatario en su red social X, alias “Pipo” habría fingido su muerte, adoptado otra identidad y abandonado el país para ocultarse en Europa, desde donde continuaba ordenando asesinatos en Ecuador, dirigiendo operaciones de minería ilegal y coordinando rutas de narcotráfico en alianza con el cártel Jalisco Nueva Generación.
Noboa precisó que, pese a que algunos daban por fallecido al cabecilla criminal, el Gobierno mantuvo activa su búsqueda internacional hasta localizarlo fuera del territorio ecuatoriano. “Eso marca la diferencia cuando existe voluntad de proteger al país”, afirmó.
El jefe de Estado resaltó además la labor conjunta entre la Policía Nacional del Ecuador y las autoridades españolas, destacando que la cooperación internacional resulta esencial para combatir organizaciones delictivas transnacionales.
Con esta detención, calificada por el Gobierno como la aprehensión del “objetivo de mayor valor”, Noboa aseguró que las estructuras criminales pierden terreno y que el país obtiene un importante avance en materia de seguridad.
Trayectoria delictiva de “Pipo”
De acuerdo con información difundida ppor las autoridades de seguridad, entre 2011 y 2018 el líder de Los Lobos estuvo preso en las cárceles de Cuenca y Guayaquil por asesinato y secuestro. Desde prisión dirigía un grupo de sicarios que ya se hacía llamar Los Lobos y que operaba como brazo armado de Los Choneros, cuando esa organización era encabezada por José Luis Zambrano, alias ‘Rasquiña’.
En 2018, un juez le otorgó prelibertad y debía presentarse semanalmente en la cárcel de Santo Domingo, provincia donde consolidó poder al aliarse con el clan Franco, que más adelante pasaría a ser parte de la estructura de Los Lobos.
La situación cambió en 2020, tras el asesinato de ‘Rasquiña’, cuando se abrió una disputa interna por el liderazgo de Los Choneros. Chavarría se opuso a que alias ‘Fito’ y Junior Roldán asumieran el mando, lo que derivó en la unión entre Los Lobos, Tiguerones y Chone Killers. Esa coalición fue conocida como Cartel Nueva Generación y tenía como objetivo eliminar a ‘Fito’ y ‘JR’. Según el expediente del caso Purga, su principal financista era el narcotraficante Leandro Norero.
En 2021, la familia de Chavarría difundió un acta de defunción en la que se aseguraba que había muerto por Covid-19 en Santo Domingo. Sin embargo, los informes de Inteligencia apuntaban a que en realidad seguía vivo y operaba desde el extranjero.
Las dudas quedaron disipadas en 2024, cuando las investigaciones de los casos Metástasis y Purga revelaron, a través de los chats de Mayra Salazar, que Norero habría financiado la supuesta muerte de ‘Pipo’ implantando sus huellas en un cadáver, modificando su rostro y facilitando su salida de Ecuador utilizando documentos de otra persona.
Tras simular su muerte, cambió su rostro
Desde España, donde se encuentra con el alto mando policial, el ministro del Interior, John Reimberg, detalló que después de simular su muerte, Chavarría obtuvo una nueva identidad en Venezuela y posteriormente un pasaporte colombiano.
“Cambió siete veces su rostro. Hizo siete cirugías para que no lo podamos reconocer. A ese nivel había llegado”, afirmó el ministro, al describir los mecanismos que empleó el cabecilla para ocultarse en distintos países.

Con esos documentos viajó en 2022 a España, donde instaló su base para evadir a la justicia ecuatoriana. Desde territorio europeo habría dirigido una amplia red de narcotráfico con presencia en Países Bajos, Italia, Alemania, México y Colombia, manteniendo conexiones con el Cártel Nueva Generación Ecuador (CNGE) y con estructuras criminales de México, Colombia y Europa.
Las investigaciones señalan que desde Europa habría ordenado el asesinato de varios de sus rivales, incluido su exfinancista Leandro Norero. También se lo vincula con las muertes de Junior Roldán, alias ‘JR’, y de Samir Maestre, líder de Mafia-18, con el objetivo de apropiarse de sus rutas de narcotráfico, según reportes del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
El interés internacional en su captura se intensificó en 2024, cuando la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro sancionó a Los Lobos y a su principal cabecilla. La entidad estadounidense concluyó que esta organización se había convertido en la mayor estructura narcotraficante de Ecuador y en una de las principales responsables de la violencia que golpea al país.
Además, señaló que Los Lobos participan en tráfico de drogas, asesinatos por encargo y minería ilegal, y que brindan apoyo de seguridad al CJNG de México en su intento por controlar las rutas de cocaína en el puerto de Guayaquil.




