El presidente Daniel Noboa confirmó este lunes que el convoy humanitario que lideró hacia Imbabura fue emboscado la noche del domingo en Otavalo.
“Se resisten a que Ecuador avance y eligieron la violencia. Ayer emboscaron en Otavalo otro convoy humanitario que yo mismo lideré junto con delegados de la ONU, la UE, el embajador de Italia y el nuncio apostólico. Nos respondieron con violencia. Nosotros seguimos: Ecuador no puede retroceder”, escribió en su red social acompañado de imágenes del ataque.
Más temprano este lunes, la vocera del Gobierno, Carolina Jaramillo, el convoy —custodiado por unos 50 militares— fue emboscado por aproximadamente 350 personas que lanzaron bombas molotov, piedras y colocaron obstáculos en la vía.
La comitiva estaba conformada además por los ministros del Interior, John Reimberg, y de Defensa, Gian Carlo Loffredo, así como representantes internacionales: el nuncio apostólico Andrés Carrascosa, la embajadora de la Unión Europea, Jekaterina Dorodnova, la coordinadora residente de la ONU, Laura Melo, y el embajador de Italia, Giovanni Davoli.
Jaramillo insistió en que “estos hechos ya no son protestas, son delitos cometidos por grupos violentos infiltrados” y remarcó que la prioridad del Ejecutivo es proteger la vida de la población.
El ataque en Otavalo se produjo horas después de los enfrentamientos en Cotacachi, donde un manifestante murió, 12 militares resultaron heridos y 17 uniformados fueron retenidos.
El Ejecutivo advirtió que ningún acto criminal quedará impune y que las Fuerzas Armadas y la Policía actuarán con el uso legítimo y progresivo de la fuerza.




