El Consejo de Gobierno de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) expresó su preocupación por los hechos ocurridos en Cañar, donde la caravana en la que se trasladaba el presidente Daniel Noboa fue apedreada al ingresar en una zona de resistencia. La organización calificó el hecho como una “provocación del Gobierno Nacional”.
“Este suceso, lejos de ser un accidente, constituye una provocación del Gobierno Nacional, que repite el libreto del supuesto convoy humanitario para justificar la represión”, expresó la CONAIE en un comunicado difundido en sus redes sociales.
Reclamo por detenidos y advertencia de criminalización
La organización indígena alertó sobre posibles actos de “falsa bandera” para responsabilizar al movimiento indígena de un intento de magnicidio. Rechazó esas acusaciones y denunció un “trato inhumano” contra los detenidos, entre ellos un adulto mayor. Exigió su liberación inmediata y el respeto al debido proceso.
“El Estado debe garantizar la seguridad presidencial sin exponer a la población civil ni usar recorridos oficiales como provocación política”, señaló la organización. La dirigencia criticó la “postura guerrerista” del Ejecutivo, que, a su criterio, responde con fuerza militar a demandas sociales.
El comunicado reitera que las movilizaciones indígenas “son legítimas” y surgen de la exclusión y el abandono estatal. Además, pidió la conformación de una investigación independiente con organismos de derechos humanos, nacionales e internacionales, para esclarecer los hechos en Cañar y garantizar justicia para los procesados.




