El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, a través de su cuenta en la red social X, cuestionó el fuerte despliegue de policías y militares registrado en la capital este 12 de octubre, en el marco del paro nacional. Según indicó, la magnitud del operativo no tiene precedentes y afectó gravemente la movilidad y el acceso al centro de la ciudad.
Las autoridades nacionales, amparadas en el estado de excepción vigente, establecieron un amplio perímetro de cierres viales, lo que obligó al Municipio a modificar las rutas del transporte público. El alcalde denunció que estas restricciones “prácticamente impidieron el ingreso al hipercentro” de la urbe.
Aunque reconoció que las medidas se presentaron como acciones para preservar la seguridad, señaló que en la práctica se evidenció un “excesivo uso de la fuerza”, lo cual consideró reprochable desde todo punto de vista.
El burgomaestre hizo un llamado al Gobierno nacional para encontrar una solución “urgente y estructural” a las demandas sociales, originadas por el reciente incremento en el precio del diésel. “No podemos permitir que Quito termine siendo una ciudad sitiada, pues eso no habla de paz, sino de imponerse por la fuerza”, afirmó.
El alcalde también compartió un video previamente grabado tras el anuncio de las movilizaciones, asegurando que su mensaje mantiene vigencia ante los hechos actuales.




