El Parlamento peruano removió este martes al mandatario interino José Jerí por inconducta funcional y falta de idoneidad. Tras un proceso de juicio político, el Legislativo oficializó su salida definitiva del Palacio de Pizarro. Jerí ocupaba el cargo desde octubre de 2025, tras suceder constitucionalmente a la vacada Dina Boluarte.
Con esta decisión, Jerí se convierte en el séptimo jefe de Estado que pierde el poder en Perú en apenas una década. El actual jefe encargado del Congreso, Fernando Rospigliosi, declaró oficialmente la vacancia de la presidencia de la República.
Los detalles de la votación y el proceso
Los legisladores analizaron y aprobaron siete mociones de censura presentadas originalmente contra Jerí en su rol de titular del Congreso. Durante la sesión extraordinaria, el pleno acumuló todos los pedidos para someterlos a una sola votación conjunta. Finalmente, la censura alcanzó 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones.
Por su parte, la bancada de Somos Perú intentó frenar el proceso mediante una cuestión de orden de último momento. La portavoz Ana Zegarra argumentó que la salida debía tramitarse estrictamente como una vacancia presidencial. No obstante, solo la agrupación Fuerza Popular respaldó dicha postura legal durante el debate.
El escándalo ‘Chifagate’ como telón de fondo
La crisis política que hoy derriba a Jerí guarda una estrecha relación con el denominado ‘Chifagate’. Según reportes de El Comercio, este escándalo estalló tras revelarse reuniones clandestinas entre altos funcionarios y empresarios en un exclusivo restaurante de comida china (chifa). Los audios filtrados expusieron presuntos negociados para beneficiar a contratistas estatales a cambio de favores políticos. Este evento minó irreversiblemente la confianza pública en el Gobierno y aceleró los pedidos de destitución en el Parlamento.
Próximos pasos en la crisis peruana
El Congreso elegirá este miércoles a las 18:00 al nuevo titular de la Mesa Directiva. Según el marco constitucional peruano, quien gane esta elección asumirá automáticamente la presidencia interina del país. El nuevo mandatario deberá conducir la nación hasta el próximo 28 de julio, fecha prevista para el traspaso oficial de mando. Mientras tanto, la inestabilidad política mantiene en alerta a los organismos internacionales y a los países vecinos de la región.




