Petroecuador confirmó la tarde de este martes que, luego de realizar los balances técnicos correspondientes, el volumen de crudo derramado por la rotura del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), el pasado 13 de marzo, fue de 25.116 barriles.
En un comunicado oficial, la empresa estatal detalló que se han recolectado 30.257 barriles de crudo mezclado con agua, mediante 179 tanqueros, los cuales han sido llevados hacia la Refinería Esmeraldas, donde se realizarán los procesos de separación en los tanques slop.
Petroecuador indicó también que actualmente llevan a cabo la limpieza de vegetación, riberas y orillas en los ríos Caple, Viche y Esmeraldas.
Mientras que, a nivel de producción, todos los pozos que fueron apagados por el evento ambiental se encuentran operando normalmente y se han retomado las exportaciones de Crudo Oriente, indicó el texto.
El comunicado de Petroecuador fue difundido luego de que en redes sociales circulara un informe de esa empresa, firmado el 20 de marzo por Luis Roberto Andino, jefe de Operaciones de Petroecuador, con la cifra de barriles derramados en Esmeraldas.
En ese informe se indica que la rotura del SOTE ocurrió por “el evento de deslizamiento de tierra” que afectó a la tubería, en el sector de El Vergel, en Esmeraldas.
El derrame afectó gravemente a los cantones Quinindé, Esmeraldas, Atacames y Río Verde y según el alcalde esmeraldeño, Vicko Villacís, aproximadamente 500 mil personas se vieron afectadas, principalmente debido a la interrupción del suministro de agua potable.
Además, se detuvo la pesca artesanal por completo debido a la contaminación de los ríos y también de las costas, incluso las playas permanecen cerradas.
Por esa razón, tanto pescadores como comerciantes ligados al turismo enfrentan pérdidas económicas significativas.
El Gobierno declaró el estado de emergencia en la provincia para movilizar recursos destinados a la limpieza y remediación ambiental, mientras las Fuerzas Armadas enviaron busques con galones de agua para abastecer a las comunidades afectadas.
La ministra de Energía, Inés Manzano, dijo recientemente que, según el Centro de Inteligencia Estratégica, el derrame fue producto de un sabotaje y no de un deslizamiento de tierra provocado por las lluvias como se pensaba inicialmente.
