Petroecuador declaró la emergencia, por un plazo máximo de 60 días, en sus operaciones del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) debido a un deslizamiento de tierra causado por intensas lluvias, que provocó la rotura de la tubería.
La empresa estatal también declaró prioridad la ejecución de acciones para minimizar el impacto de la suspensión de operaciones del SOTE, garantizando el transporte de crudo y la continuidad de la operación de los campos, así como el cumplimiento de los contratos de exportación.
El derrame de petróleo que se produjo en la parroquia el Viche, ubicado en el cantón Quinindé en Esmeraldas, ha afectado alrededor de 500 mil personas, para ellos el principal problema es la falta de agua potable.
Este hecho contaminó cinco ríos que suministran el agua para el consumo de la población y las actividades agrícolas. En los cantones Esmeraldas, Río Verde, Atacames y en Quinindé.
El alcalde de Quinindé, Ronald Montero, dijo al canal Ecuavisa que “alrededor de 15.000 ciudadanos en este momento prácticamente no pueden ni respirar» por el olor que desprende el crudo en la zona.
El derrame causó estragos a lo largo de 32 kilómetros en al menos cinco ríos, señaló por su parte el Ministerio del Ambiente.
Las familias que están en las orillas «no tienen agua, no tienen cómo hacer sus actividades básicas de agricultura. (…) En la Costa las construcciones son alrededor de los ríos y la emisión de estos gases no les está permitiendo obviamente estar en sus viviendas», afirmó Moreno.
El Comité de Operaciones de Emergencia Nacional (COE) indicó que el Ministerio de Ambiente debe declarar una «emergencia ambiental» en toda la provincia y en el Refugio de Vida Silvestre Manglares Estuario Río Esmeraldas, donde habitan más de 250 especies, entre ellas nutrias, monos aulladores, armadillos, fragatas y pelícanos.