La Policía Nacional decomisó este jueves más de 2,3 toneladas de cocaína en el control sur de Tulcán, en Carchi. La droga estaba oculta en camiones cisterna que, según las primeras indagaciones, habrían partido desde Ipiales, Colombia.
Los uniformados revisaron dos tanqueros y encontraron compartimentos secretos cargados con cientos de bloques en forma de ladrillo.
La operación dejó como resultado la detención de dos ciudadanos colombianos. “Los camiones circulaban vacíos, únicamente con la droga oculta en su compartimento secreto”, precisó a la prensa Darío Salguero, jefe de la Unidad de Investigación Antidrogas en Carchi.
Por su parte, Ricardo Manitio Espinel, comandante de la subzona Carchi, explicó que el peso total del cargamento llegó a 2.361 kilos, con un valor estimado de USD 5,3 millones en el país.
La Policía identificó a los aprehendidos como Jimmy V., de 52 años, y Bayardo L., de 22 años. Ninguno registra antecedentes en Ecuador. Ambos conducían los vehículos que, según los investigadores, tenían como destino puertos o bodegas usadas por mafias del narcotráfico.
Nueva modalidad de tráfico
La Policía confiscó también los teléfonos móviles de los detenidos y los camiones quedaron retenidos. Las autoridades advierten que este tipo de transporte se ha convertido en una estrategia recurrente de las organizaciones criminales. Solo en este año han interceptado cinco tanqueros con droga.
Ecuador, situado entre Colombia y Perú —los dos mayores productores de cocaína—, es considerado un punto clave en las rutas hacia Norteamérica y Europa. Desde 2021 el país registra incautaciones anuales cercanas a las 200 toneladas de droga, con un récord de casi 300 toneladas en 2023. En lo que va de 2025 ya supera las 110 toneladas.




