En menos de 24 horas, la Policía Nacional desarticuló dos bandas de adolescentes dedicadas al sicariato y la extorsión en las ciudades de Manta y Guayaquil, ambas bajo estado de excepción dentro del despliegue masivo de militares para enfrentar al crimen organizado.
El mismo día en que el Gobierno confirmó el inicio de la fase denominada “Ataque Total”, las autoridades aprehendieron en Manta a un adolescente de 16 años implicado en la muerte violenta de un comerciante. El crimen ocurrió la tarde del 14 de enero de 2026, cuando el menor conducía una motocicleta junto a otro adolescente. Al llegar a una mecánica, el acompañante descendió del vehículo y disparó en varias ocasiones contra un hombre; luego ambos huyeron.
El coronel William Calle, comandante de la Zona 4, indicó que agentes que patrullaban el sector detectaron a los sospechosos, lo que dio inicio a una persecución. El autor de los disparos logró escapar en un taxi, mientras que el conductor de la motocicleta fue detenido.
Según el oficial, el adolescente aprehendido estaría vinculado a otros hechos violentos registrados en Manta y habría sido identificado por utilizar la misma vestimenta en distintos ataques. Tras ser trasladado a una dependencia policial, el joven confesó su participación en el crimen y aseguró que actuó porque la víctima habría traicionado a su organización criminal.
El coronel Calle hizo un llamado al sistema judicial para que colabore con la resolución de estos casos y permita actuar conforme a la ley, al advertir que la participación de adolescentes en delitos violentos se ha convertido en un problema recurrente.
En Guayaquil
En Guayaquil, el 15 de enero, la Policía desarticuló una banda dedicada al sicariato, extorsión, microtráfico y robo, integrada por 11 adolescentes. Entre ellos se encontraba un niño de 12 años, quien había sido reportado como desaparecido.
El coronel Gino Pillajo, jefe del Distrito Nuevo Prosperina, informó que el menor aseguró a los agentes que se encontraba con el grupo de manera “libre y voluntaria”. La desarticulación de la organización se produjo tras la alerta de un robo con arma de fuego en el sector de Nueva Prosperina, en el noroeste de la ciudad. Luego de las diligencias iniciales, los uniformados allanaron un inmueble en el sector de Flor de Bastión.
En el lugar fueron neutralizados siete hombres y cuatro mujeres, de entre 12 y 17 años, y se incautaron un fusil, dos pistolas y varias dosis de droga. Las autoridades presumen que esta banda estaría vinculada a Los Tiguerones Fénix, una facción criminal señalada como responsable de varias masacres registradas en Guayaquil durante 2025.




