La Policía Nacional implementó este viernes, 23 de enero, los operativos de seguridad en los accesos a varias unidades educativas del distrito Nueva Prosperina, en el noroeste de Guayaquil, con el objetivo de proteger a estudiantes, docentes y padres de familia durante los horarios de ingreso y salida de clases.
Según detalló el diario El Universo, la medida se adoptó tras los reclamos de varios padres de familias, quienes manifestaron su preocupación por la falta de presencia policial en los exteriores de los planteles, especialmente en horas de mayor afluencia.
Antecedente de violencia en Bastión Popular
El refuerzo policial se produce luego de un grave incidente ocurrido el 13 de enero, cuando hombres armados ingresaron a una escuela ubicada en Bastión Popular.
De acuerdo con el reporte oficial, cerca de las 15:35, una tricimoto llegó por la parte posterior del establecimiento. De ella descendieron tres sujetos con armas y el rostro cubierto, quienes accedieron al interior del plantel mientras preguntaban por la rectora.
Al no encontrarla, los individuos abandonaron el lugar, pero dejaron un panfleto con un mensaje intimidante, en el que constaba un número telefónico y la frase “La mafia”.
Reclamos de padres y respuesta policial
Pese a este antecedente, padres de familia señalaron que en los días posteriores no se observó vigilancia permanente en los accesos a los centros educativos.
Ante esta situación, la Policía dispuso el despliegue de uniformados en los exteriores de las instituciones del sector, como una medida preventiva para reducir riesgos y brindar mayor tranquilidad a la comunidad educativa. Las autoridades indicaron que los controles continuarán mientras se evalúa el nivel de riesgo en la zona.




