Al menos seis vehículos fueron incendiados en distintos sectores de la ciudad de Esmeraldas durante la madrugada del domingo, 21 de diciembre, en un lapso aproximado de una hora. Así lo reportaron unidades especializadas de la Policía Nacional de la Subzona Esmeraldas, que calificaron los hechos como aparentes ataques dirigidos.
Los incidentes ocurrieron entre las 02:30 y las 03:30, sin que hasta el momento se haya identificado o detenido a los responsables. Ante la gravedad de la situación, agentes policiales suspendieron operativos de control de libadores y el cierre de locales de diversión para atender las emergencias.
Según información policial y alertas del ECU911, el primer caso se registró a las 02:30 en el barrio San Martín de Porres Bajo, donde sujetos desconocidos incendiaron un taxi cooperado. Quince minutos después, se reportó otro vehículo en llamas en el barrio Propicia 2, específicamente una buseta blanca que ardía en la calle Los Almendros, cerca del recinto ferial.
A las 02:55, dos automotores fueron incendiados en el barrio Casa Bonita, en el sur de la ciudad. Testigos informaron a la Policía que varios sujetos vestidos de negro llegaron con una caneca de combustible y realizaron disparos contra un domicilio donde se encontraba estacionado uno de los vehículos. En uno de los automotores afectados, los agentes verificaron un impacto de bala en el tanque de combustible.
Minutos después, alrededor de las 03:00, la Policía localizó otro vehículo incendiado en el barrio La Guacharaca, al oeste de la urbe. Finalmente, cerca de las 03:30, se reportó un nuevo incendio vehicular en el barrio Nuevos Horizontes, cuyos propietarios aseguraron desconocer las causas del atentado.
Acciones institucionales
Cuerpos de Bomberos de los circuitos centro y sur se movilizaron para controlar las llamas y evitar que el fuego se propagara a viviendas cercanas. Algunos vehículos resultaron solo parcialmente afectados, ya que sus dueños lograron sofocar el incendio a tiempo.
La Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía, inició las investigaciones correspondientes. Una de las hipótesis apunta a una posible retaliación de un grupo delictivo por el traslado de aproximadamente quince de sus integrantes a un centro de privación de libertad en Latacunga.
En medio de estos hechos, autoridades y ciudadanos también alertaron sobre el resurgimiento de extorsiones mediante amenazas enviadas por mensajes de texto. Esto ha generado nuevamente temor entre los habitantes de Esmeraldas tras un periodo de relativa calma.




