Por: Héctor Calderón
El principal perdedor es Daniel Noboa y su Gobierno. La victoria del NO en las cuatro preguntas muestra un total rechazo de la ciudadanía a su gestión y forma de hacer política. Noboa ha defraudado a sus electores y ha perdido su confianza. La última campaña dejó en evidencia la capacidad de mentir y manipular. Basta con citar un par de ejemplos. El mismo Noboa se encargó de poner en tela de duda el tema de las bases militares. Primero dijo que no se trataba de bases, luego dijo que se intentaba poner una en las Galápagos, después se retractó. El mismo presidente también generó dudas sobre la situación del IESS y la prestación de los servicios de salud y no hablemos de que la nueva constitución iba a ser hecha por inteligencia artificial. Ni Noboa, ni su gobierno, ni sus aliados fueron capaces de mostrar un plan; creyeron que decir, sin ningún fundamento, que la actual constitución defiende a delincuentes iba a ser suficiente. La intención de ADN fue que el Ecuador les diera un cheque en blanco, su campaña se basó en el “ya veremos” y la ciudadanía les dijo “no gracias”.
Ahora, ¿quién ganó? Esta lectura es clave. No ganó ningún político ni partido, ganó la juventud, el activismo social que se organizó para defender los derechos, para defender la educación y la salud públicas, para defender a la naturaleza, para defender a los jubilados, para defender la neutralidad de la corte constitucional, para pedir justicia por los 4 niños de las Malvinas y los comuneros asesinados durante el Paro, para defender al futuro del país. El NO le pertenece al pueblo y solo al pueblo.
El desafío para los movimientos progresistas, como la Revolución Ciudadana o la CONAIE, es entender los resultados. La victoria del NO es ajena, no les pertenece, pero puede ser un punto de inflexión para recuperar el camino. El Ecuador le ha dicho que SÍ a una constitución que garantiza derechos, a una constitución que es incluyente y que busca la justicia social. Que no suceda lo mismo que en Argentina, se creyeron ganadores y Milei les volvió a derrotar.
El Ecuador votó para que sus derechos se respeten, votó por un Estado que garantice sus derechos, votó para decirle a los políticos que tiene conciencia y votó para decirle a Noboa que ya no le cree más, que sus mentiras han llegado al límite y que es hora de gobernar pensando en el bien común.
¿Quién ganó? ¡El Ecuador!
La opinión de Héctor Calderón




