Rafael Oyarte: “En la justicia también se tuesta granizo”

El abogado constitucionalista, Rafael Oyarte, señala que se deberá esperar que se ejecute la sentencia de la Corte Provincial de Pichincha para que Jorge Yunda pueda asumir su cargo de alcalde de Quito, mientras tanto, el burgomaestre sería Santiago Guarderas.

En una entrevista con el programa radial Notimundo, Oyarte señaló que el pronunciamiento de la Corte Provincial no ha seguido los procedimientos adecuados. Por ejemplo, dice que no hubo un sorteo justo, lo que pone en duda la legalidad del mismo.

Explica que la acción de protección se interpuso sobre el informe de la Comisión de Mesa y sobre ello debía pronunciarse el tribunal. Sin embargo, se pronunció sobre el proceso de remoción, lo que “en derecho, está prohibido”.

La acción de protección se refería únicamente al informe de la Comisión de Mesa, por lo tanto no podía referirse a la decisión de remoción de otro órgano que es el Concejo Metropolitano, dice Oyarte.

Ahora, señala que los interpelantes deberían poner una acción de aclaración y ampliación que deberá ser resuelto en un plazo de dos semanas. Eso porque la  próxima semana inicia la vacancia en el sistema judicial.

Pese a ello, señala que es probable que exista un tratamiento diferente y se resuelva en el menor tiempo posible. “La Corte Provincial dirá que no hay nada que aclarar”, sostuvo.

Luego, los concejales podrán interponer un recurso en la Corte Constitucional para que se pronuncie sobre si el fallo fue legal o no, pero ese procedimiento podría tomar años, explica el jurista.

“Lo que más me ofende de este tema es la forma burda como se burló el proceso de sorteo, porque si esto se puede hacer con este caso, se puede hacer con cualquiera”, sentenció.

Mientras eso ocurra, ¿quién es el alcalde de la ciudad?

Al respecto, precisa que habría que esperar la actuación del Tribunal Contencioso Electoral (TCE) sobre si hace respetar o no su fallo inicial sobre el proceso de remoción.

Según él, el TCE incluso podría utilizar la fuerza pública para hacer respetar su fallo.