El ministro del Interior, John Reimberg, calificó de «disparates» las acusaciones de Wilmer Chavarría, alias “Pipo”, sobre el magnicidio de Fernando Villavicencio.
«Absurdo. Tienen pánico a la extradición y a la cárcel de El Encuentro y que AHORA SÍ paguen por sus crímenes. Son capaces de inventarse los disparates más sórdidos con tal de evadir su responsabilidad», señaló Reimberg en un mensaje publicado en redes sociales.
Chavarría negó este miércoles ser el autor del asesinato en 2023 del candidato presidencial Villavicencio y acusó al mandatario Daniel Noboa de ordenarlo, de acuerdo con un reporte de la agencia de noticias EFE.
Según detalló el cable informativo, las declaraciones fueron realizadas en dependencias de la Fiscalía de Zaragoza, en España, durante una comparecencia solicitada por la Fiscalía ecuatoriana.
Chavarría acudió acompañado de su abogado y bajo custodia de policías españoles. De acuerdo con su defensa, el detenido respondió preguntas de la fiscal de la Unidad de Cooperación Internacional y de su abogado, pero se negó a contestar las interrogantes enviadas por el Ministerio Público ecuatoriano.
Según EFE, Chavarría afirmó que una persona cercana al ministro del Interior, John Reimberg, le habría indicado que el asesinato fue ordenado por Noboa ante el temor de que Villavicencio ganara las elecciones de 2023.
El procesado permanece actualmente en la prisión de Zuera a la espera de que se resuelva el proceso de extradición solicitado por Ecuador, mientras que EE. UU. también ha iniciado un trámite para reclamarlo por narcotráfico.
El crimen de Villavicencio
La Fiscalía General del Estado imputó recientemente a Chavarría como presunto participante en la planificación del asesinato de Villavicencio.
Villavicencio fue acribillado el 9 de agosto de 2023 a la salida de un mitin en el norte de Quito por un grupo de sicarios colombianos.
Hasta el momento, cinco personas han sido condenadas como autores materiales, mientras que otros implicados murieron en prisión antes de rendir versión.
Chavarría fue detenido en noviembre de 2025 en el aeropuerto de Málaga, tras haber vivido entre Dubái y la Costa del Sol, donde —según las investigaciones— dirigía actividades de narcotráfico, minería ilegal y extorsión.
Las autoridades sostienen que utilizó múltiples identidades y habría fingido su muerte durante la pandemia para evadir la justicia.




