Un total de 87 personas privadas de libertad (PPL) fueron trasladadas este martes desde la cárcel de Machala hacia un centro de rehabilitación social en Guayaquil, como parte de una estrategia de seguridad adoptada tras la masacre ocurrida el pasado 9 de noviembre.
El traslado fue ejecutado por personal del Ejército y la Policía Nacional, que dispusieron un amplio operativo en los alrededores del centro penitenciario de Machala para garantizar el embarque de los internos. De acuerdo con un comunicado militar, la operación se desarrolló de manera ordenada y con fuerte resguardo, utilizando varios vehículos destinados al transporte de los reos hacia la ciudad portuaria.
La institución castrense enfatizó que durante el procedimiento se aseguró “el respeto irrestricto a los derechos humanos” de los privados de libertad.
La crisis en la prisión de Machala estalló la madrugada del 9 de noviembre, cuando integrantes de la organización criminal Sao Box asesinaron a cuatro miembros de Los Lobos, la banda delictiva más numerosa del país y que hasta entonces era su aliada. Horas después, se descubrió que 27 presos de Sao Box fueron asfixiados dentro de sus celdas, presuntamente como represalia de Los Lobos por el ataque inicial.
Según el Gobierno, estos hechos violentos habrían sido impulsados por el temor de los internos a ser trasladados hacia la Cárcel del Encuentro, en Santa Elena, considerada el proyecto penitenciario emblemático del presidente Daniel Noboa.
Pese a que la nueva prisión cuenta apenas con un 40 % de avance en su construcción, el mandatario dispuso el envío inmediato de 300 reos catalogados como los más peligrosos, entre ellos líderes de bandas criminales y figuras políticas como el exvicepresidente Jorge Glas.
La Cárcel del Encuentro fue anunciada como una respuesta a la profunda crisis de violencia que atraviesa el sistema penitenciario ecuatoriano, donde más de 600 internos han sido asesinados desde 2021, la mayoría en masacres derivadas de disputas entre organizaciones delictivas.




