Unas 500.000 personas en Esmeraldas se encuentran afectadas por el derrame de petróleo que contaminó varios ríos y provocó la escasez de agua potable en varios cantones.
El accidente ocurrió el jueves pasado debido a un deslave que rompió el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), lo cual generó la contaminación de los ríos que abastecen a la población y la actividad agrícola en los cantones Esmeraldas, Río Verde, Atacames y Quinindé.
El alcalde del cantón Esmeraldas, Vicko Villacís dijo este martes, 18 de marzo, en entrevista para el canal Teleamazonas, que “solamente en ese cantón hay 213.000 personas afectadas”.
Villacís explicó que tras el derrame de crudo, el 13 de marzo, se tomaron medidas en la planta de agua de San Mateo y se enviaron 135.000 metros cúbicos a las cisternas y tanques altos para abastecer la planta para prolongar el abastecimiento de agua a tres cantones de Esmeraldas.
Sin embargo, el sábado 15 de marzo, se declaró en emergencia a la mancomunidad de agua “porque ya nos quedamos sin abastecimiento en los tanques altos y nos quedaba solo la de la planta”, lamentó.
Villacís especificó que, junto a otras autoridades, ha coordinado la distribución de agua a los diferentes barrios y sectores afectados.
Además, dijo que llevan un registro de las zonas donde ya se ha entregado el líquido vital.
Buques de la Armada abastecerán de agua potable a Esmeraldas
Tres buques tanqueros de agua potable llegarán a Esmeraldas este martes, 18 y mañana 19 de marzo, para ayudar a abastecer de agua a los cantones de Esmeraldas, Atacames y Río Verde, que se quedaron sin el servicio, como consecuencia del derrame petrolero ocurrido tras una rotura del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE).

Los tres buques tanqueros, pertenecientes a la Armada Nacional, traerán agua desde la ciudad de Manta, que realizará este aporte a Esmeraldas, según explicó Jaime Bucheli, presidente ejecutivo de la empresa Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) Ecuador.
El primer buque tanquero, de nombre ‘Wakoko’, arribó este martes, a las 6h00, con 134.000 galones de agua.
El segundo, denominado ‘Imbabura’, llegará también durante esta jornada, a las 20h00 horas, con 96.800 galones.
Y un tercer buque, de nombre ‘Atahualpa’, arribará el miércoles 19 de marzo, por la mañana, con una carga de 330.000 galones de agua.
Además, cerca de 50 tanqueros provenientes de otras provincias también brindaran apoyo en el reparto de agua en la provincia.
Bucheli recalcó que el servicio de entrega de agua a la población es gratuito. Además, dijo que hay lugares prioritarios como los centros de salud y las cárceles.
Cruz Roja también proporciona agua segura a Esmeraldas
El Centro Nacional de Agua, Saneamiento e Higiene (Wash), ubicado en Santo Domingo de los Tsáchilas y que forma parte de la Cruz Roja, ha desplegado a sus técnicos y recursos logísticos para apoyar en la identificación de fuentes de agua segura.

La intervención se centra en la evaluación de las condiciones físicas de las fuentes de agua, la identificación de posibles captaciones y la implementación de equipos de tratamiento para potabilizar el agua.
Nicolas Cedeño, técnico nacional de Wash, manifestó que hasta el momento han intervenido en cuatro zonas para realizar el análisis de las fuentes del agua.
Por su parte, Jimmy Criollo, coordinador de Áreas Esenciales de la Cruz Roja, indicó que el objetivo de la intervención es apoyar a la red territorial y proporcionar agua segura a la población afectada.
“La necesidad de agua para la población es inmensa, esperamos ayudar con nuestro trabajo y solventar las necesidades a ciertas zonas de la provincia”, señaló.
También entregarán cerca de 46.000 jerricanes, recipientes para almacenar y transportar líquidos de manera segura, con 20 litros de agua por persona, para que sean utilizados en la preparación de alimentos.
Además, se llevarán a cabo sensibilizaciones para que las personas hagan un buen uso del recurso hídrico.
10 mil galones de crudo retirado
31 kilómetros río abajo, en Cube, se concentra la mayor cantidad de crudo. Los trabajos se concentran en retirarlo con un skimmer, que permite separar los residuos vegetales contaminados.
Este lunes se retiraron ocho tanqueros de 10 mil galones. Ese ha sido el promedio diario desde el pasado jueves.

El crudo también se coloca en piscinas prefabricadas para empezar con la limpieza que tomará meses. Pese a las barreras, el petróleo avanza aguas abajo y afecta a las comunidades de las riberas, según un reporte del canal Ecuavisa.
«La verdad, datos precisos no tenemos. Se habla de que han sacado 200 tanqueros (de combustible) hasta la fecha. Sí es bastante lo que se ha derramado», señaló Maykel Avellán, jefe de Riesgo de Quinindé.
Efectos en la salud
El alcalde de Quinindé, Ronald Moreno, alertó sobre los efectos en la salud y dijo a la prensa local que alrededor de 600 personas fueron atendidas con asfixia, infecciones en la piel y problemas estomacales.
«Nos está afectando demasiado porque nosotros vivimos a la orilla del río y en las noches el (olor del) petróleo no nos deja dormir», contó una moradora a Ecuavisa.
La estatal Petroecuador, a cargo del SOTE, no ha informado cuántos barriles de crudo se derramaron, pero la mancha de petróleo recorrió 82 kilómetros a lo largo de los ríos y llegó hasta el océano, por lo que las autoridades cerraron tres playas de la zona.
Las labores de contención incluyen brigadas en siete puntos de los ríos Viche y Esmeraldas, mientras Petroecuador trabaja en la reparación de la tubería.
Si bien el transporte de petróleo por ese oleoducto está suspendido, líneas de transporte secundario permiten mantener las exportaciones y el suministro de combustibles en el país.
Petroecuador declaró fuerza mayor tras recibir un informe técnico el 15 de marzo, medida que podría extenderse hasta por 60 días para evitar posibles demandas por incumplimientos de las ventas.
Expertos advierten que la crisis podría prolongarse. «La fuerza mayor permite sortear obstáculos legales, pero el panorama es complicado. Se viene duro», afirmó Darío Dávalos, especialista en hidrocarburos.
Mientras autoridades de los municipios afectados por el derrame exigen al Gobierno acciones urgentes para disminuir el impacto ambiental y social de la catástrofe, la ministra de Energía y Minas y titular del Comité de Operaciones de Emergencias (COE) Nacional, Inés Manzano, aseguró que “está haciendo todo lo posible para hacer contención”.
Manzano prometió que se efectuarán trabajos de remediación y compensación.
Se espera que este martes, la Asamblea Nacional (Parlamento) analice las acciones emergentes para mitigar daños ambientales y proteger a los pobladores de las zonas afectadas.