La Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) lidera un proyecto para transformar plantas aromáticas en una bioindustria resiliente. Esta iniciativa genera empleo sostenible en Pastaza y protege la biodiversidad local. El Centro Global sobre Biodiversidad para el Clima (GCBC) del Reino Unido financia este esfuerzo. Colaboran también Terrambiente Consulting y la Sociedad Ecuatoriana para el Desarrollo del Ambiente (SEDEFA).
Omar Malagón, Ph.D. por la Università degli Studi di Pavia, dirige el Doctorado en Química de la UTPL. Él integra su formación científica con una visión teológica y humanista. Las nacionalidades Shuar, Kichwa y Waorani identifican especies mediante su conocimiento ancestral. Hasta ahora, han aportado plantas como pipa de holandesa, guayusa de mono, rirquillo, maría panga y wampuna. Siete comunidades firmaron acuerdos de consentimiento previo para producir aceites esenciales. Estos productos abastecerán a las industrias cosmética, perfumera y farmacéutica.
Ciencia, comunidad y futuro
Expertos analizan las muestras en laboratorios de la UTPL con permisos del Ministerio de Ambiente. El equipo utiliza el método de arrastre por vapor para extraer las esencias. El vapor de agua separa el aceite esencial de la fase acuosa. Además, la universidad transferirá esta tecnología mediante capacitaciones y planos para una planta en Puyo. El proyecto incluye protocolos de conservación, análisis legales de género y estudios de viabilidad económica.
Gianella Carrión Salinas, magíster por varias universidades españolas, resalta el liderazgo de mujeres y jóvenes en la conservación. El equipo de investigación espera consolidar una industria comunitaria en un plazo de tres años. Malagón destaca que el fortalecimiento de capacidades locales asegura el éxito a largo plazo. Finalmente, la UTPL busca soluciones reales que unan el saber académico con el conocimiento ancestral.




