Una intensa ola de calor azota al sur de Europa con temperaturas que rompen récords históricos para el mes de junio. España alcanzó los 46 °C en El Granado, Andalucía, mientras Portugal y Francia también enfrentan condiciones extremas que han obligado al cierre de escuelas, declarado alertas sanitarias y elevado el riesgo de incendios forestales.
La Agencia Estatal de Meteorología de España advirtió que una masa de aire caliente proveniente del Sahara continuará elevando las temperaturas a niveles “anormalmente elevados y persistentes”, tanto de día como de noche. En algunas regiones, las mínimas no descienden de los 30 °C ni siquiera durante la madrugada, lo que supone un riesgo considerable para personas mayores, niños y quienes padecen enfermedades crónicas.
Portugal registró hasta 44 °C en Beja y 41 °C en Lisboa. Más de 80 concejos están en riesgo máximo de incendios, según el Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera. En respuesta, las autoridades han reforzado las medidas de prevención y vigilancia forestal.
Francia también enfrenta temperaturas inusuales. El 73% de sus departamentos permanece en alerta naranja. En el sur mediterráneo se esperan hasta 40 °C, lo que ha llevado a cerrar centros educativos y activar líneas telefónicas de asistencia para orientar a la población sobre cómo enfrentar el calor extremo.
Italia no se queda atrás. El Ministerio de Sanidad declaró la alerta roja en 21 ciudades. Milán experimenta una situación sin precedentes: se prevé que supere los 37 °C durante cinco días consecutivos, lo que compromete la salud pública.
En Grecia, aunque las temperaturas comenzaron a descender, se mantienen cerca de los 36 °C. El país ya combatió sus primeros incendios forestales del verano. En los Balcanes occidentales y Rumanía también se pronostican temperaturas por encima de los 35 °C, acompañadas de vientos fuertes en algunos casos.




