Quito se posicionó como referente internacional en transporte urbano sostenible tras obtener uno de los galardones más prestigiosos del sector. La capital ecuatoriana conquistó el UITP Awards 2025, que distingue a los proyectos más ambiciosos e innovadores del transporte público a nivel mundial.
La premiación se llevó a cabo el 16 de junio en Hamburgo, Alemania, durante la Cumbre de la Unión Internacional del Transporte Público (UITP). El jurado seleccionó a Quito entre más de 300 iniciativas globales, destacando su proyecto “Medición del impacto ambiental en la adquisición de una flota 100% eléctrica”.
Este reconocimiento recae sobre la incorporación de 60 trolebuses eléctricos que operan en la ruta troncal del Trole. La implementación de esta tecnología ha permitido reducir anualmente cerca de 8.700 toneladas de dióxido de carbono, un impacto ambiental equivalente a sembrar 400 mil árboles o limpiar el aire de 1.754 piscinas olímpicas.
Durante un acto interno realizado el martes 24 de junio, Xavier Vásquez, gerente general de la Empresa de Pasajeros de Quito, entregó el reconocimiento al equipo técnico de la institución. “Este premio pertenece a quienes manejan sueños y personas todos los días. Son casi 1.700 servidores públicos que hacen posible una ciudad más limpia y con mejor calidad de vida”, expresó.
El impulso del alcalde Pabel Muñoz resultó clave en el proceso de modernización del sistema de transporte de la ciudad, una visión que prioriza la movilidad sostenible y la transformación urbana. La colaboración con ciudades como Seúl también ha permitido fortalecer políticas orientadas a modelos de ciudad más innovadores y resilientes.
Mohamed Mezghani, secretario general de la UITP, celebró el avance de la capital ecuatoriana. “Quito demuestra que el transporte público no solo resuelve el problema de movilidad, también puede convertirse en un pilar de desarrollo urbano y ambiental”, señaló en la web oficial del organismo.
La apuesta de Quito por el transporte eléctrico no solo moderniza su infraestructura, también lanza un mensaje potente al mundo: es posible avanzar hacia un futuro sostenible desde América Latina.




